El silencio antes de Bach

El silencio antes de Bach es la aportación cinematográfica más interesante que conozco de Pere Portabella. Llevamos casi 14 años coincidiendo inexorablemente cada martes en la tertulia radiofónica que dirige el excelente profesional que es Antonio Bassas, con el acompañamiento ritual del sabio Francesc Sanuy.

Conozco a Pere. Sé de su buen gusto, del respeto a las opiniones ajenas, de su curiosidad intelectual y humana de anchos horizontes. También sé de su comprensión hacia las personas y sus mundos interiores. Su porte señorial lo ha trasladado a una producción que lleva también el sello indeleble de Carles Santos y Xavier Albertí.

Portabella no se ha andado con menudencias. Ha penetrado en la riqueza del siglo XVIII escogiendo la figura de Johann Sebastian Bach que atraviesa el tiempo y el espacio y nos llega majestuosa hasta nuestros días. Transitar por el siglo de las luces es de una gran audacia si el recorrido lo inicia un hombre de cultura hispánica.

Mientras pasaba la película asocié a Portabella con el crítico George Steiner que ha dejado escrito que “hay algo terriblemente equivocado con una cultura embriagada por el ruido y la gregariedad”.

El silencio antes de Bach nos transmite silencio, el humilde silencio como primer paso hacia la sabiduría. Nos transmite también aquel pensamiento de Steiner cuando dice que sabemos que un hombre puede leer a Goethe o Rilke por la noche, que puede tocar a Bach y a Schubert, y continuar su trabajo al día siguiente en el campo de exterminio de Auschwitz. La cultura no nos hace mejores. Así se demostró con la gran cultura alemana que fabricó las perversidades del nazismo o la cultura rusa que nos trajo los sufrimientos de los Gulag.

El paseo en barco por el Elba atravesando Dresde, el camionero de hoy que se evade con la música, el mercado en el que el carnicero de Mendelhsohn envuelve la carne con una partitura de la Pasión según San Mateo, el empelucado guía de Leipzig, son secuencias de una lograda sensibilidad.

Es un viaje silencioso por tres siglos de historia europea. No será una película de masas sino una referencia para quienes valoran la fuerza creadora de la libertad y la satsifacción por las cosas bien hechas. Mi instinto me dice, otra vez Steiner, que una ecuación no lineal, una fuga de Bach, un pasaje de Platón, de Descartes o de Kant, un cuadro de Giorgione, jamás serán productos de masas. Para eso ya está el fútbol y los conciertos de rock.

Portabella, así lo escribe Marcelo Expósito, recurre a las secuencias múltiples dejando al espectador que establezca las relaciones que considere pertinentes. Construye el mundo del silencio de la mano del padre de la música moderna. Y no lo hace desde la cultura francesa o alemana. Es obra de un burgués de Barcelona, instalado en la izquierda inteligente y discreta.

  13 comentarios por “El silencio antes de Bach

  1. Aprovechando la libertad de este blog y antes que la SGAE nos cobre cánon por ello,desearos a todos que el nuevo año os sea próspero y pleno de felicidad.Un saludo

  2. @Toledo: "Para gustos colores" o también podemos decir "Lo cortés no quita lo valiente".
    ¡Viva la libertad!
    Feliz año nuevo a todos!

  3. @Toledo, si te lees bien los post de Foix verás que toca más temas de los que te imaginas, un saludo y bon any.
    J.Vilá.

  4. A mí lo que me llama la atención es el silencio deol señor FOX ante el aborto y otros temas "espinosos" con el pensamiento reinante.

    Para escribir cosas "políticamente correctas" creo que no hace falta escribir un blog personal. Felicidades por su cuenta corriente, no puedo felicitarle por su valentía. Cualquier día le darán un premio para premiar su "moderación", léase sumisión.

  5. La peli esta bien , pero tampoco es una super pelicula , tiene en algunos momentos un toque carton piedra de documental de tele , pero bueno, en vistas de como esta la cartelera esta bien .

  6. "Es obra de un burgués de Barcelona, instalado en la izquierda inteligente y discreta."
    Lluís, Portabella es de los pocos que nos quedan así.

  7. Bartolomé, por lo que más quieras, no les des ideas a los de la SGAE, que nos funden.

  8. Sr Foix:No sé cómo será la película pero intuyo que sólo por la música ya valdrá la pena.Tuve el privilegio de escuchar a través de Catalunya Ràdio el fragmento, en directo, de la grabación.Recuerdo que iba en coche y las lágrimas fluyeron de tanta emoción.Además, al ir sola,no tuve que contenerme, fue un martes magnífico.Un saludo

  9. Ese ruido que cada día introduce las mismas palabras en nuestros cerebros,que cada día borra el sonido de los pájaros, de las ramas y de su viento,de nuestra conciencia…

    ¿Qué sería de nosotros sin el silencio?

    Por desgracia todo es suceptible de ser producto de masas, sin realmente llegar a ser sentido por la gente.No hay tantas personas que sientan y amen el rock y la música.

    La música es la melodía del silencio.Recuerdo que una vez me enseñaron a bailar no con las notas ,sino con las pausas de una canción …y aprendí.

    De vuelta de vacaciones,reconozco que he echado de menos leer al Sr.Foix y en general, a todos .Os deseo que paséis buenas fiestas, o buenas vacaciones o buenos silencios 😉

    Un saludo con cariño.

  10. Sr.Foix: Hoy en día se confunde la música con el ruido constante, pero el silencio forma parte de la música, se usa para medir la duración de una pausa, cada nota lleva implicita la duración de su silencio. La SGAE no debe de saberlo, de ser así ya estaría proponiendo cobrarnos un canon por el uso de nuestro silencio…

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