La tierra no sabrá mentir nunca

Un día de campo. A veces pienso que nunca tuve que emigrar de la tierra. Las sequías y los fríos de los años cincuenta empujaron a muchos jóvenes a abandonar la labranza. La modernidad acabaría de vaciar los espacios rurales empezando por las tierras de secano y siguiendo por el regadío. El arado, la guadaña, el trillo, el carro, la azada y la pala cuelgan en los museos o en los establos que antaño descansaban las caballerizas.

Almedro en flor

Bien sepultada está aquella época de fatigas, de jornales de sol a sol, de hambre y miseria de los más. La maquinaria del campo ha ejercido una revolución invisible que ha tenido gran alcance en todo el planeta. También los abonos y el tratamiento de las semillas.

Todo aquello se fue para no volver. Pero los que se quedaron han mantenido ordenado el territorio, han sobrevivido y han conseguido un estilo y nivel de vida que en muchos aspectos es superior al de las grandes aglomeraciones urbanas. No ha sido nunca fácil la vida en el campo. Ahora tampoco. Los pocos que se resistieron a la huída masiva sufren las mismas incertidumbres que los que emigramos a espacios más competitivos, deshumanizados y raquíticos.

Todo se ha transformado para mejor, en el campo y en la ciudad, en América y en África, en el periodismo y en la universidad, en las silenciosas fábricas en las que hablan más los ordenadores que las personas. El progreso ha hecho la vida más agradable para cientos de millones de terrícolas. El cambio ha sido espectacular.

Lo que no se ha movido es la Naturaleza que actúa como un reloj perfecto. A veces se desmanda y causa estragos en el mar, en las montañas y en las gentes que quedan atrapadas por alguna de sus furias. Hemos visto estos días a los resignados japoneses reponerse de una tragedia. A las gigantescas olas del tsunami se ha añadido la fatalidad de las centrales nucleares que han sembrado el miedo en Japón y en todo el mundo.

Vivimos mejor y más cómodamente. Lo sabemos todo a todas horas y desde cualquier lugar. Pero una sensación de miedo nos invade cuando las estrellas, las aguas, la nieve o los terremotos se dedican a perturbar a los humanos. La Naturaleza, lo decía Goethe, es severa, rotunda, no se anda con contemplaciones, actúa con una desproporción que nos deja indefensos.

Son momentos de locura cósmica que no son frecuentes pero que siempre están al acecho. Por lo demás, la Naturaleza es puntual, rigurosa, a veces bruta y otras suave, no falla nunca. Salieron ya las primeras flores de los almendros, siguen los cerezos, los perales y los manzanos. Las viñas están a punto de transformarse en inmensas hileras de pampas ufanas. Todo se dispara en un festival de colores que llega con la primavera.

He visto en el horizonte columnas de humo de fuegos que quemaban las ramas de la poda. Son señales inconfundibles de que alguien está trabajando en la lejanía. El rostro de la tierra va adquiriendo nuevas tonalidades y en la próxima Luna nueva, el Jueves Santo, el paisaje será nuevo. Siempre igual. Desde hace siglos. Me ha venido a la memoria la Ciutat Llunyana de Màrius Torres, el gran poeta de las tierras leridanas que dice que la tierra no sabrá nunca mentir.

14 comentarios

  14 comments for “La tierra no sabrá mentir nunca

  1. Jan
    28/03/2011 at 19:16

    Aquest article em recorda les narracions del Txecov. Em trobava allà.

  2. Josep
    28/03/2011 at 17:09

    Sant Francesc d’Assís per alguna cosa volia ser germà de la TERRA. Més encara l’anomenava MARE. «Lloat sigueu oh, Senyor nostre per la nostra MARE TERRA que ens sosté i ens alimenta, per les flors, els fruits i l’herba i pel mar i les muntanyes.» Si sempre respectéssim la terra, ella seria la primera en respectar-nos i es compliria allò de l’Evangeli Tracta als altres com voldries que els altres et tractessin a tu. Una abraçada amic Lluis.
    J o s e p

  3. Marius
    27/03/2011 at 18:03

    Londres. (EFE).- El ministro británico de Defensa, Liam Fox, manifestó hoy que los rebeldes libios pueden estar a punto de hacerse con el control de los puntos de exportación de petróleo de Libia, una situación que puede cambiar la «dinámica» del conflicto.

  4. 27/03/2011 at 17:24

    Acabo de llegar de participar en la Segona Marxa popular pels plans de la Vall del Corb que tan bien conoce el Sr. Foix. Magnifico.
    Buena gente, muy buena gente. Montado todo al milimetro a lo largo de los 25 kms.
    La tierra efectivamente no miente, els Plans de la Vall del Corb y la comarca d´Urgell en general estan pletoricos.
    Ahora toca BCN otra vez. Ignoro donde hay mejor calidad de vida, lo que si tengo claro es que a en un nonada te trasladas a lugares de nuestro pais que son una gozada.
    Somos gente afortunada.

  5. Camil Bosch
    27/03/2011 at 13:03

    Sr. Foix, quanta raó té. Només cal donar un tom per aquells poblets de La Cirera, Llorac, Savallà, i també el seu, per veure la meravellosa primavera i com d’aqui uns mesos els camps de blat volaran amb la marinada.

    Sort de la gent del territori, que ens el cuida.

  6. Enric Puig
    27/03/2011 at 10:10

    http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/politica/solo-cuatro-40-grandes-empresarios-piden-zapatero-que-agote-legislatura-201

    Increible la manipulación de algunos, como si el pais fuera de ellos, deciden por encima de los ciudadanos, se sienten superiores, es algo demencial lo que estamos viviendo.

  7. Albert
    27/03/2011 at 02:05

    Sr. Foix: Pienso que lo que ha creado la naturaleza y todo lo que vemos tanto animales, plantas, insectos, ect. ect. ha empleado millones y millones de años hasta llegar a nuestros días.

    Pero todo este mundo y toda esta naturaleza, el hombre macho en unos 50 ó 70 años lo está destruyendo a mansalva y sin parar. Además hemos llegado al poder de destrucción nuclear total de nuestro entorno.

    No es para desmoralizarse pero es cierto que nos estamos pasando un muy mucho. Y la Naturaleza de nuestro planeta de vez en cuando nos recuerda lo pequeños que somos.

    En realidad no somos nada frente a la Naturaleza.
    Y todo puede ocurrir en unos segundos ó minutos.

    • Albert
      27/03/2011 at 10:14

      P.D. Pienso que: ¡ Muchos adelantos, mucha informática, muchos robots que lo hacen todo, en las fabricas y talleres, muchos aviones, mucha Televisión, mucho Internet, ect. ect., pero el pan aún hay que sudarlo !

      No ha cambiado tanto el mundo. Han cambiado las formas pero no las necesidades.

      En las grandes ciudades el ser humano ha perdido hermandad y convivencia. Ahora todo son comunicaciones a traves del movil y de internet.

      En los barrios de las ciudades industriales, los niños ya no juegan ó no pueden jugar y convivir con otros niños/as en la calle, como haciamos antaño.

      La Televisión e Internet han substituifo a la enseñanza de los padres y abuelos. Y también ha substituido a la Religión. Que ya no son creibles.
      Ni la familia, ni los maestros, ni la religión.

      El ser humano necesita tener pautas de conducta, de ética y de moral. Pero actualmente estas pautas las da la Televisión y sus imagenes. Que tienen más poder y son más creibles para los pequeños y la juventud.

      Aunque la mayoría de las veces la Televisión da falsas pautas de conducta. Y crea frustración, ect. ect. Pero ahí está Ipnotizando a nuestros/as niños/as y jovenes.

  8. 27/03/2011 at 00:23

    Sr.Foix: he leido en algun sitio que cuando hayamos cortado el último arbol, contaminado el último rio y pescado el último pez, entonces y sólo entonces, nos daremos cuenta de que el dinero no se puede comer…

    • Enric Puig
      27/03/2011 at 11:25

      Pero por lo que leo los de la pasta ni se enteran, o no se quieren enterar.

    • Marius
      27/03/2011 at 18:04

      Estamos en manos de unos impresentables.

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