La libertad es libertad

29/01/2008
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Estaba conversando distendidamente hace unos días con un colega y amigo sobre perfiles políticos y sociales de gentes conocidas. Daba por supuesto mi perfil y, así como de pasada, insinuaba a quien votaría en las próximas elecciones generales. Con la misma ironía que nos tratamos desde siempre le dije que yo sabía perfectamente a quien votaría él pero, en cambio, él no lo podía decir de mí. Cruces dialécticos amistosos sin mayor trascendencia.

Solemos encasillar al otro, situarlo donde queremos, encerrarlo en la jaula que hemos fabricado expresamente para él y no permitirle que salga a tomar el aire allí donde le apetezca. Vivimos en una sociedad libre pero tenemos un problema con la libertad porque no resistimos la tendencia atávica de arrojarla sobre el otro, como si el adversario no tuviera la misma libertad que gozamos todos.

En la biografía que Michael Ignatieff escribió sobre Isaiah Berlín se decía que “en la práctica política, Berlin no era ni conservador ni individualissta al estilo laissez-faire, sino un liberal del New Deal, convencido de que las personas no pueden ser libres si son pobres, desgraciadas y tienen una educación deficiente. La libertad sólo era libertad si se disfrutaba de ella con algún grado de igualdad social”.

El neoconservadurismo americano vigente en las instituciones de la administración Bush se aparta del liberalismo económico y político que ha convertido en gran potencia a Estados Unidos. No ha hecho al Estado más flexible sino más estricto, más intervencionista, más severo y más militarista.

El liberalismo que encarnaban los republicanos de antaño iba al encuentro de los que inspiraron el New Deal y se turnaban en el poder de forma más o menos sistemática. Se llega a la conclusión que un buen liberal tiene que aceptar a un buen socialdemócrata porque los dos no se unen para ir en contra de las instituciones sino que se esfuerzan para establecer instituciones justas que hagan posible la libertad.

La libertad es libertad, no igualdad o equidad o justicia o cultura, ni felicidad humana ni una conciencia tranquila. Si la libertad mía, cito de nuevo a Berlin, de mi clase o mi país, depende de la desgracia de otra serie de seres humanos, el sistema que promueve esto es injusto e inmoral. No basta con adivinar qué va a votar el otro sino establecer complicidades de fondo para que nadie se sienta desprotegido, aunque se encuentre en minoría.

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5 respuestas a La libertad es libertad

  1. Balanza
    30/01/2008 at 08:36

    Se dice que nacemos libres ,y no pienso que sea así.La libertad viene poco a poco tanto a los individuos como a las sociedades.

    Como dice Bartolomé la evolución no siempre significa avanzar.Recuerdo a una profesora mía de Historia que decía que "el exceso de progreso podía ser un retroceso".Ahora se utiliza el término libertad en contextos donde quedaría entendida como L.L.(Libertad limitada).Supongo que en el futuro al igual que evolucionarán las palabras,las formas y fuentes de comunicación que nos permitan como en el caso de paises ubicados en los polos difererciar entre,por ejemplo, los tipos de nieve que existen ,pues existirá una libertad ahora inimaginable e indefinible.

    En cuestión de política la gente vota al caballo ganador o en potencia.En la" Teoría de la identidad social",Tajfel (1981) expone ,y resumo,que todo individuo y grupo buscan una identidad positiva (una forma de lograr y conservar la estima propia).¿Y cómo es esto posible en el miembro de la minoría dado que es desprecido precisamente por pertenecer a ella?

    Encasillamos, y aunque tenemos sentimientos y fines comunes,nos obcecamos con nuestra propia idea.Nos queda mucho por aprender,yo empezaría por hacer leer a todos nuestros mandatarios la Ley de Jante.

    Termino ya con una frase de una canción:"…que el pensamiento no puede tomar asiento,que el pensamiento es estar siempre de paso,de paso,de paso…"

    Que vaya bien el día.

  2. Ivan
    29/01/2008 at 23:49

    Relaciono esta reflexión con los reportajes de Rafael Ramos desde Zimbabwe. Allí no hay libertad ni política ni socioeconómica. El drama de África es que las sociedades son "pobres, desgraciadas y tienen una educación deficiente".

    Pero a diferencia del Primer Mundo, África no dispone de élites que tiren del carro, sólo ladrones aposentados que expolian la cooperación internacional.

    Saludos.

  3. ///ENRIC///
    29/01/2008 at 22:08

    "Las personas no pueden ser libres si son pobres, desgraciadas y tienen una educación deficiente."
    Parece que ese es el caso de la mitad de los ciudadanos que vivimos en este país.

  4. Brian
    29/01/2008 at 20:30

    Un tema apasionante y complejo, el que toca hoy, Sr. Foix. La primera vez que uno lo aborda parece trivial: "la libertad es la facultad de elegir", recuerdo que nos recitaba un maestro gandul. Él se quedaba tan ancho y nosotros también. Ya en la madurez he aprendido de la mano de Habermas, Victoria Camps o Mill, que hay momentos en que las libertades colisionan, y las sociedades tienen que dotarse de leyes que para preservar las libertades básicas de los más débiles frente a las libertades sofisticadas de los más afortunados. Abro un libro de Rawls por un punto amarillento y me encuentro este subrayado:

    "El liberalismo político parte del supuesto de que hay varias doctrinas comprehensibles razonables encontradas, cada una con su concepción del bien y todas ellas compatibles con la plena racionalidad de las personas humanas"

  5. BartolomeC
    29/01/2008 at 16:49

    Sr.Foix: La libertad forma parte de la evolución del hombre, tan solo es necesario revisar las concepciones Platónicas o Aristotélicas, continuar con Rousseau en su Contrato Social y así hasta llegar al nacimiento del Constitucionalismo de Montesquieu y la Teoría de la Separación de Poderes con el reconocimiento de los Derecho Fundamentales de las Personas. La evolución no siempre significa avanzar, hoy nos parecería terrible que un mayor de 20 años pudiera vender su propia libertad y transformarse en esclavo legalmente, pero el Derecho Romano ya lo contemplaba hace siglos.
    Sr.Foix, el reto es hacer crecer la libertad, no conformarnos con sucedaneos, la libertad ha de crecer, hemos de conseguir que crezca en todos los ámbitos sociales y conseguir que crezca donde no existe.

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