La mentira se mueve a sus anchas

George Orwell decía que el lenguaje político está concebido para hacer que las mentiras parezcan verdades y el asesinato respetable.

El lenguaje de la política ciertamente se ha deteriorado. Es uno de los hilos conductores de Mark Thompson en su libro Sin Palabras. ¿Qué ha pasado con el lenguaje de la política?, se pregunta. Simplemente se ha deteriorado. Porque la verdad ha dejado de ocupar el centro de los debates.

Escribía George Orwell en los años treinta del pasado siglo que cuando hay mal ambiente en general, el lengulaje se resiente. No me extraña descubrir, decía, que los idiomas alemán, ruso e italiana se han deteriorado en los últimos diez o quince años, por efecto de la dictadura.

Los regímenes autoritarios temen contrastar la realidad con la opinión pública y de ahí vienen los discursos y escritos políticos que se empeñan en defender lo indefendible, desde los horrores de la guerra hasta la continuación del dominio británico en la India. La “carga del hombre blanco” era el pretexto dialéctico de Rudyard Kipling para teorizar sobre el colonialismo de hace dos siglos.

La evolución de las palabras y su significado en el proceso de independencia de Catalunya ha sido muy considerable. Es cierto que la valoración de la verdad vuelve a estar en auge. Pero combate con desventaja porque la mentira o las medias verdades tienen un extraño atractivo por lo que comportan de novedad y malicia. La Unión Europa y Estados Unidos están preocupados por las mentiras que circulan por las redes. Y se han puesto en marcha para combatir lo que puede convertirse en una auténtica pesadilla global.

Me cuesta aceptar la veracidad de un estudio que dice que dentro de una generación la mitad de las noticias de uso global serán auténticas mentiras. Pero cuando el anonimato y la simulación entran en la masa crítica de opiniones e informaciones, el caos y el desconcierto pueden ser totales. Las viejas tentaciones de tiempos convulsos también regresan para frenar cualquier intento de seguir reglas de juego más o menos limpias. Regresa la agitación política que encuentra su marco más adecuado en las manifestaciones masivas, el flagrante desprecio a la verdad y el coqueteo con el extremismo más desatado.

Cuenta Mark Thompson que los nuevos prescriptores de la opinión pública hablan sin cesar de la retórica enferma de los políticos tradicionales pero su cura particular para los males de nuestro lenguaje público parece consistir en ira, vituperio y poco más.

El comunicador no se atreve a plantarse ante una exageración o una mentira manifiesta. Esto que dice usted, no es verdad, o no es lo mismo que dijo hace quince días. Miente. Un debate público construido sobre mentiras conduce al caos y al desconcierto. No puede ser democrático moverse en el terreno movedizo de las “realidades alternativas” o las posverdades.

Abraham Lincoln ya lo advirtió en su conocidísima sentencia: “puedes engañar a la gente durante un tiempo, puedes engañar a parte de la gente durante todo el tiempo, pero no puedes engañar a toda la gente durante todo el tiempo”. El problema es que el daño que produce el que lanza primero la mentira tarda mucho tiempo en reparar sus efectos.

Orwell admitía hace casi un siglo que “debe reconocerse que el caos político actual está relacionado con la decadencia del lenguaje y que quizá sea posible efectuar alguna mejora empezando por el frente verbal”. Las palabras banales, sin sentido, y su uso extendido pueden destruir la convivencia.

16 comentarios

  16 comments for “La mentira se mueve a sus anchas

  1. Albert
    05/12/2017 at 06:58

    Sr. Foix : El articulo 155 es araplicado a todos los miembros del gobierno entero de la autonomía de Cataluña y al Parlamento de idem, en nombre de y para defender la unidad de España.

    Pero me pregunto … ¿ Se ha molestado alguien de la Gobernanza de la lengua castellana el porque se manifiesta, se queja y reclama el derecho a decidir, la España de la lengua catalana ?

    Pues la unidad de España se fraguó entre el reino de Castilla y el Reino de Aragón que ya estaba unido al condado de Cataluña, respetando cada cual sus costumbres, su idioma y sus leyes.

    Todo se rompió debido a la Guerra de sucesión al trono de España unida voluntariamente, cuando el Rey Bourbon, Felipe V, firmó el decreto de nueva planta, prohibiendo el derecho, los fueros y la lengua catalana en todo el antiguo reino de Aragón.

    Esta fué su unificación de España, al imponer por la fuerza de las armas, de un único idioma para España entera ó sea el castellano de España, a costa del catalán de España.

    Luego vino según rezan y está escrito en las monedas de la peseta… ” Francisco Franco, Caudillo de España por la G. de Dios ” … que continuó la labor empezada por el Rey Felipe V, para la unificación definitiva de una lengua, para representar a la unidad de España ó sea el llamado idioma español ó sea la lengua castellana de España.

    Siempre se ha hecho todo por la unidad de España, pero olvidando que la unidad de España se fraguó conjuntamente desde la mentalidad de la lengua castellana, de acuerdo con la mentalidad de la lengua catalana.

    El secreto de la unidad de España es el respeto mutuo de sus costumbres, su idioma propio, su idiosincracia, sus leyes y su derecho.

    Lo rompió Felipe V de Borbon ( Bourbon ) y Francisco Franco el Caudillo, ect.

    Por todo ello debe sopesar y meditar muchisimo …el aplicador… del artículo 155, a todo el Gobierno y su Parlamento de la Autonomía de Cataluña´… La histórica Generalitat de Cataluña.

    • Albert
      05/12/2017 at 07:06

      P.D. Correción de error al teclear rapido :

      En la primera linea delprimer parafo, donde dice… ” araplicado ” debe de decir correctamente… ” ahora aplicado “.

  2. dogbert
    05/12/2017 at 00:28

    No se espera ninguna rebelion en la granja Mr Orwell

  3. 04/12/2017 at 17:44

    Sr.Foix: la política es cortoplacista, hay que darse prisa, mucha prisa, antes que los ciudadanos vean las mentiras que encierra…

  4. Albert
    04/12/2017 at 14:18

    Sr. Foix : ” La mentira se mueve a sus anchas ” mientras el pueblo llano, que no se la cree, hace caceroladas contra la mentira de los grandes y poderosos corruptos.

    Pero por desgracia, gana siempre el poder de los grandes corruptos.

  5. Desiderio de Sota
    04/12/2017 at 09:19

    Llego un poco tarde (ya es lunes) a este rico debate en el que el Sr, Foix tan generosamente nos acoge. Verdades y mentiras son inherentes a lo que se dice o se escribe. Las religiones del libro consagraron lo escrito como palabra de Dios para sortear las falsedades de la industria de la religión hablada. Luego resultó que las “verdades” tenían que ser interpretadas por exégetas o sacerdotes y los límites de la verdad se difuminaron. Hasta el conformismo calderoniano de que “Nada es verdad ni es mentira…” echándole la culpa a los cristales, tuvo su día al sol.
    Viendo la realidad a través del cristal de la pantalla del ordenador, los riesgos de apreciar el error pueden incrementarse.
    Mi confianza en lo que vean las generaciones del futuro la deposito en lo que hay detrás del cristal: la CPU y su conexión a la Internet. Hoy día ya es posible identificar los plagios con simples programas de Google. Los que trabajamos en la edición de estudios, tesis de màster y crítica científica, los utilizamos rutinariamente. La red nos permite conoce que patraña ocultan las declaraciones de políticos y la “maldita hemeroteca” digitalizada desentierra lo de donde dijo digo, digo Diego o vete a saber qué.
    Se trata de mejorar la disponibilidad y tener sistemas que identifiquen las mentiras “online” e instantáneamente. Los mentirosos tendrán que esforzarse mucho para colar falsedades a programas potentes.
    Al tiempo.

  6. Francesc
    03/12/2017 at 22:26

    La multiplicación de los canales de información y el acceso masivo a estos canales es proporcional al aumento de las mentiras. Antes de Internet también se mentía solo que los canales de información y el acceso a estos canales era más limitado. Pero tampoco nos llevemos las manos a la cabeza. Ya hace mucho que Orson Wells en Ciudadano Kane nos mostraba a William Randolph Heart fabricando una guerra a través de la información y la opinión que ofrecía en su periódico. No hace tanto los Estados Unidos fueron a una guerra contra Iraq bajo la acusación de que este país tenía armas de destrucción masiva, y estás claro está, jamás se encontraron. La opinión pública y su manejo desde que existe el periodismo se ha utilizado por todos para derrocar gobiernos y tomar el poder. Los propios grupos terroristas acuñaron el termino de «propaganda por el hecho», es decir que sus actos solo tenían sentido si eran publicitados y a través de esto conseguían aterrorizar a un estado o socializar el terror entre la población.

    Lo que sucede ahora es que esos canales de información ya no requieren de un equipo de redacción, costosos equipos técnicos, y un capital para fundar el negocio, y pagar a todos estos empleados. Por decirlo de algún modo la fabricación de información se ha democratizado y cualquiera puede ofrecer información a través de Internet. Las redes sociales son una vuelta más de tuerca de este proceso, pero en mi opinión, aunque remotamente nos recuerden a los Cuadernos de Queja previos a la Revolución Francesa, la mayoría de las veces no son más que un medio fácil para lanzar soflamas, insultos, o tonterías, muchas veces desde el anonimato. Los medios de comunicación y los estados que tanto se quejan de las redes sociales cuando la opinión pública que ahí se expresa va en su contra han sido los grandes facilitadores de las mismas. No hay organismo público que no esté presente en las redes sociales y no hay medio de comunicación que no facilite el comentario para sus lectores.

    Hoy muchos se llevan las manos a la cabeza porque se prodigan las informaciones falsas que son consumidas por una población ansiosa de versiones alternativas sobre la realidad porque la que le ofrecen en los habituales lugares de venta no les convence, o porque rechaza como funcionan las cosas en este mundo. Les dejan en mal lugar y esto les contraria, lo ven a veces como un ataque de un país extranjero, y otras como algo subversivo que hace tambalear los pilares del estado o de una multinacional. Pero cuando empezó a ponerse en marcha todo esto durante las revueltas árabes o durante el desastre ucraniano todo esto era mostrado como unas herramientas al servicio de la libertad de expresión que efectivamente jugó un papel, aunque no tan importante como se nos ha hecho pensar, para subvertir durante unos días un estado de cosas en esos países. Y como esto ha afectado finalmente de lleno al corazón al corazón del sistema ubicando en algunos países gobiernos impensables y provocando en otros países desastres se ha pensando en «controlarlo».

    George Orwell en sus obras hablaba de la mentira y la manipulación para denunciar a las dictaduras que él había conocido bien, y muy particularmente los efectos de la soviética cuando estuvo en Cataluña. Pero Orwell también hablaba de la censura y de un estado que es omnisciente y que lo controla todo. Hoy podríamos también aplicar esto mismo a las grandes corporaciones que saben todo aquello que hacemos en Internet. Por eso que está bien denunciar las mentiras, pero cuidado con caer en la tentación de querer eliminar una neutralidad que permite a cualquier expresarse libremente por culpa de algunos desalmados, que deben ser denunciados públicamente, y cuando incurran en un delito procesados, por provocar daños intencionadamente, que nada tienen que ver con el periodismo. Me acuerdo de una anécdota entre Nicola Tesla y Thomas Edison. Cuando el primero le empezó a hablar un nuevo sistema de energía, el segundo lo rechazó porque no había forma de poner un contador: está claro que uno quería energía libre y el otro rentabilizar un negocio.

    El periodismo sigue siendo válido y necesario para conocer la realidad que nos rodea, para mantener una democracia en plena forma, pero hoy muchos que rechazan las mentiras y las informaciones alternativas no comprenden que son también cuestionados. Puede que las cosas sean tan sencillas como hacer el trabajo lo mejor y más honestamente que se pueda. La de ofrecer también una educación a los jóvenes que contemple bien a las nuevas tecnologías y así quizá cada cual sabrá encontrar donde se esconde la mejor información.

    • Albert
      04/12/2017 at 08:20

      Francesc, ets sobresalient en criteri. Segueix.

  7. Sinera
    03/12/2017 at 22:19

    Ja fa anys que la premsa escrita ha anat perdent lectors i, per tant, compradors. Això ha comportat que no hi hagi cap diari que no hagi estat “comprat” d’alguna manera (subvencions, publicitat, etc.) pels partits i els bancs amb la seva corresponent ideologia. És ben difícil trobar -per no dir impossible- l’objectivitat que a tots ens faria falta en moments caòtics com aquests. No només s’ha perdut el sentit de les paraules. El periodisme està en caiguda lliure i els periodistes han de menjar cada dia i han de servir a qui els paga. Ben trist.

    • Albert
      04/12/2017 at 08:22

      Estic d’acord, Sinera.

  8. francis black
    03/12/2017 at 22:10

    Hay que saber distanciarse de la actualidad, ahora parece que la actualidad sea la realidad, y es solo una parte pequeña.

  9. dogbert
    03/12/2017 at 20:40

    Mienten mas que hablan.
    Sabemos que mienten, pero ahi los tenemos, enzarzados en sus juegos de salon, tirando de la bicoca.
    Junto a ellos, los medios, sosteniendoles la palangana, riendoles las supuestas gracias.

    Mañana maximas audiencias, en Bruselas, en madrid, no pasara nada fuera de guion, nosotros seguiremos pagando el gasto.

    A las cero horas del martes empieza la campaña electoral, el gran festin de la mentira.

    • Albert
      04/12/2017 at 08:27

      dogbert, ” mienten mas que hablan ” …pero la gente ya no se los cree. ¿ Recuerdas las caceroladas contra las mentiras de las armas de destrucción masiva, para justificar una guerra contra Irak y asi apoderarse de su petroleo ?

  10. 03/12/2017 at 18:44

    Algunes mentires que Lluís Foix acostuma a oblida:
    1. El Govern del 155 afirma que el 1 d’octubre no hi va haver repressió violenta per part de la policia espanyola, i que els agresslors varen ser els ciutadans pacífics i desarmats que anaren a votar-
    2. Una gran mentira, poc denunciada per diaris autodenominats seriosos, es que no es sigui que M.(punto) Rajoy dels papers de Bárcenas es Mariano Rajoy
    3. No es veritat com afirma repetidament Foix que el president Puigdemont hagi fugit. El president català està a l’exili
    4. Una altra gran mentira es el federalisme espanyol del PSOE i d’Iceta, federtalisme que fa dècadas no està ni se l’espera. Es com la mentira del “apoyaré” de Zapatero.
    5. Foix, com altres periodistes del statu quo, parlen sovint de les mentires existetns a les xarxes socials. Però són més greus les mentides i els insults propagats en la premsa escrita, inclosa La Vanguardia.
    6. De la monarquia borbònica no es denuncia la veritat de que el seu origen es una de les causes del contenciós entre Catalunya i Espanya. Felipe VI es hereu espermàtic i ideològic del seu pare Juan Carlos I rei imposat pel dictador Franco a qui va jurar fidelitat.

    • Sinera
      03/12/2017 at 22:29

      Caram, Oriol… Contrastes molts diaris cada dia per arribar a esbrinar les teves veritats d’entre tanta mentida? Ens hauries d’ajudar amb les teves fonts… o no.

  11. Brunet de Bellmunt
    03/12/2017 at 18:24

    Apreciado Luis,

    Leí hace unos dias esta informacion que Ud., refiere en su escrito y que entrecomillo a continuacion. “Me cuesta aceptar la veracidad de un estudio que dice que dentro de una generación la mitad de las noticias de uso global serán auténticas mentiras.”

    Creo que en el anonimato de las redes sociales la mentira y la calumnia se, campan por sus anchas sin ningun tipo de control, o al menos eso parece.
    Y lo que es peor, en los medios de comunicacion, al menos en nuestro pais, profesionales de la comunicacion, describen los hechos de tal forma que para el lector, segun en que periodico o medio los lea, ni siquiera pueden identificarse como el mismo “hecho”…, y no hablo de opinar.

    Ud, una vez dijo, hablando del periodista, que su mision era:
    a.- Conocer y observar un hecho.
    b.- Tratar de entenderrlo.
    c.- Describirlo con el maximo rigor y objetividad.
    d.- Y…, si se conoce bien, se entiende mejor y se tiene una cierta valentia…, incluso podia opinar.

    Desde esta fria tarde de la Segarra, Sr. Foix, ¿Cree Ud., que realmente los profesionales de la comunicacion siguen sus recomendaciones?.

    Un abrazo,

    Brunet de Bellmunt

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