Malos augurios en Afganistán

Ha sido emotiva la visita rápida de los ministros Chacón y Moratinos a Afganistán para estar al lado de las tropas españolas cuyas vidas corren serios riesgos. Estas presencias fugaces de políticos americanos y europeos en los escenarios bélicos de Asia Central y Oriente Medio suelen ser una sorpresa mediática que llega a la opinión pública, con entrañables imágenes y fotografías, cuando los visitantes ya están en el avión de vuelta.

La ministra Chacón ha declarado que con Obama cambiarán las prioridades en la misión en Afganistán, lo que cabe interpretar como un envío complementario de tropas españolas y europeas siguiendo el anuncio del presidente electo de Estados Unidos de desplazar unos treinta mil soldados más al país donde los talibanes y los señores de la guerra están plantando cara a la coalición internacional con mandato de Naciones Unidas.

Soy partidario de que los soldados españoles estén presentes en misiones de paz en el ancho mundo. Pero también hay que dejar claro que la presencia militar occidental en Afganistán no es una expedición pacífica sino que libran una guerra que va a causar muchas muertes en el contingente de tropas internacionales.

Aunque sea bien conocido es oportuno recordar que Afganistán ha sido el cementerio de muchos ejércitos a lo largo de la historia. Los británicos perdieron tres guerras consecutivas en el siglo antepasado y en una de ellas perecieron todos los soldados ingleses en el despeñadero de Kabul dejando vivo a un oficial que a uña de caballo llegó a lo que hoy es Pakistán para dar cuenta de la tragedia al cuartel general victoriano en el noroeste de la India.

Hitler también se había propuesto dominar ese enclave de cruce de civilizaciones enviando ingenieros para trazar una vía ferroviaria que le permitiera llegar a la gran península indostánica. Todavía se pueden ver mojones de cemento, los vestigios de una operación que no llegó a perpetrarse.

Las tropas soviéticas conocieron la primera derrota en Afganistán cuando en las Navidades de 1979 enviaron a diez batallones para invadir y someter a un país que se resistió a ser dominado. Fui testigo de aquella invasión que empezó con aires de victoria y acabó con la invulnerabilidad del Ejército Rojo.

La derrota en Afganistán contribuyó a la caída del régimen soviético, con la ayuda de Ronald Reagan que adiestró a la guerrilla musulmana de la que, paradójicamente, salió un personaje como Bin Laden que acabó perpetrando el más espectacular ataque terrorista en territorio norte americano.

Puedo estar equivocado pero leyendo las constantes históricas de aquel país me atrevo a predecir que las tropas internacionales permanecerán durante muchos años en Afganistán, sufrirán muchas bajas y acabarán retirándose sin glorias militares

5 comentarios

  5 comments for “Malos augurios en Afganistán

  1. Anonymous
    27/12/2008 at 02:47

    Quién se mete con Afganistán pierde su patrimonio y algo más …….

    Aquí creo que se equivoca Obama, y por miles más de soldados que se envíen, más resistencia van a provocar y no precisamente en el interior del país.

    Que fácil era hace años cuando el enemigo oficial era la URSS, y algunos países islámicos se hacían la guerra entre ellos, ignorados por todos.

    Sea lo que sea, algún día las guerras serán prohibidas.

    Feliz 2009 en lo posible.

  2. Anonymous
    25/12/2008 at 11:41

    ///ENRIC///

    Lo de Afganistán lo veo más negro que otra cosa, pero bueno, ellos sabrán dónde se meten.
    Felices fiestas a todos.

  3. Anonymous
    24/12/2008 at 17:47

    Lluís, los malos augurios no son sólo para Afganistán.
    Bones festes a tots,

  4. Brian
    24/12/2008 at 17:28

    Si España quiere ser considerada como la octava potencia del mundo deberá acostumbrarse a participar de forma activa en misiones bélicas internacionales, con todas las consecuencias y sin eufemismos. No va a ser fácil mentalizarnos después de generaciones de aislamiento en este aspecto.

  5. BartolomeC
    24/12/2008 at 17:08

    Sr.Foix: Me llamó poderosamente la atención que la ministra Chacón hablase en su visita de "una nueva etapa de esperanza" con el envio de más tropas a Afaganistán, propiciada por la llegada de Obama. Los afganos, desde que el ex monarca Zahir Shah fuera depuesto en 1973, sólo han visto sufrimientos en su país, todo ello sin derecho a participar en su futuro, los afganos son meros convidados a padecer decisiones ajenas. Estimo que esta política de actuaciones a espaldas del pueblo y sin su implicación es un error.
    Hay otro tipo de actuaciones posibles, pero no generan tanto gasto militar…

    PD/ Aprovecho para felicitar las fiestas a Vd y a todos cuantos comparten este Blog.

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