El embajador Juan Antonio March

La mudanza política en Inglaterra se produce en un solo día. En Estados Unidos pasan casi tres meses desde que el presidente electo en noviembre toma posesión el 20 de enero. Las tradiciones de mudanza política son variadas y distintas. Lo que es insólito es que un gobierno que está de salida vaya nombrando a políticos sobrantes y con posibilidades de ir al paro para cargos de cierta relevancia.

El embajador Juan Antonio March

Bernardino de León, el asesor de Zapatero en cuestiones internacionales, ha saltado del barco y se va a Bruselas para ser enviado especial para la “primavera árabe” El nombramiento de Bibiana Aído como mano derecha de la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en la agencia de la ONU dedicada a las  mujeres no parece responder a los méritos como ministra de Igualdad, un ministerio que Zapatero hizo a su medida. Ya no hay ministerio y Bibiana está camino de Nueva York con un sueldazo desde la planta 15 de Naciones Unidas.

No queda bien esta prisa en colocar a amigos y conocidos en el último tramo de la legislatura. Lo normal es designar al comienzo del mandato, no al final. Pero la política es también un juego de intereses personales para amigos, conocidos y correligionarios.

El movimiento en Asuntos Exteriores ha producido cambios en Roma, Buenos Aires y Moscú. El embajador Juan Antonio March ya tiene sucesor en la capital rusa. Tiene un mes para hacer las maletas y ponerse a disposición de la ministra Trinidad Jiménez.

Conozco al embajador March desde hace más de un cuarto de siglo. Lo he seguido desde que puso en marcha en Barcelona el Centro de Estudios Internacionales, junto con el rector Josep Maria Bricall, para que en Barcelona se formaran también diplomáticos. Habiendo ganado las oposiciones a la carrera diplomática ingresa en el gabinete del Comisario Europeo Claude Cheyson (ex ministro francés de Asuntos Exteriores, como responsable de la política mediterránea de la Unión Europea.

El embajador March tiene la habilidad de hacer cosas que no están necesariamente previstas en los cargos que ha ocupado. Durante su paso como director del Instituto de Cooperación Iberoamericana impulsó los programas Intercampus que contemplaban el intercambio de estudiantes entre América Latina y España.

La llegada de Aznar al poder en 1996 rompen su ascendente carrera y pasa a ser consejero en las embajadas de Londres y México donde recibe el encargo de acoger a los socialistas que van pasando por esas ciudades en los ocho años de oposición. Escribió una novela en este periodo, Espérame en La Habana, que se ha traducido también al ruso. Juan Antonio March es un hombre de ideas y de acción. Quizás no sea el prototipo de diplomático que se forma en la escuela de estos altos funcionarios.

En 2004 fue nombrado embajador de España en ginebra ante Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio. Lo más perdurable de su estancia de tres años en Ginebra fue impulsar la realización de la Cúpula de Barceló en la sala XX de Naciones Unidas. Un monumento artístico de gran envergadura que fue inaugurado por el Rey, el presidente Zapatero, el secretario general de la ONU y el presidente de la Confederación Helvética.

Las críticas a su gestión vinieron siempre del interior del ministerio que no aceptaban que un diplomático joven, catalán, se aventurara a impulsar la cúpula más emblemática que ha producido este siglo hasta ahora.

Como embajador en Moscú, desde 2007 hasta hoy, ha representado también a Armenia, Uzbequistan, Turkmenistan y Bielorusia. Ahora es cesado antes de cumplir los cuatro años porque Trinidad Jiménez considera que March no puede seguir representando a España. Caprichos tiene la ministra. Durante su estancia en Moscú se ha impulsado una política de visados que ha permitido multiplicar por tres el turismo ruso a España.

Acaba de aprobarse, por ejemplo, la construcción de un tren Talgo entre Moscú y Berlín. El Talgo que une a Samarkanda y Bujara está a punto de inaugurarse. Juan Antonio March es un diplomático atípico. Trabaja y tiene una gran imaginación.

He conocido a muchos diplomáticos que tienen más aire de funcionarios que de representantes de los intereses políticos, económicos y culturales del gobierno que representan.

March entiende la pluralidad del Reino de España y sabe de la complejidad de un país muy viejo pero que, no está acabado, siempre se encuentra en construcción. Quizás porque no tiene esta idea unitaria de España, Juan Antonio March ha hecho mucho pero remando siempre a contracorriente. A sus 53 años no se va a cruzar de brazos.

Para lo que le queda a Trinidad Jiménez, no hacía falta que hiciera saltar de Moscú a un buen diplomático y un embajador que ha hecho muchas cosas.

  23 comentarios por “El embajador Juan Antonio March

  1. Estimado Sr. Foix:

    Me parece que usted no conoce muy bien al Sr. March. Quienes han trabajado con el saben bien que es un «jeta» de reconocida trayectoria. Pertenece a los «gauche caviar», es decir, que presume ser de izquierdas, pero no se apea del Mercedes, los restaurantes de lujo, etc., a costa del contribuyente.

    Informese mejor, Sr. Foix. Se lo dice una persona progresista, pero no «gauche caviar».

    Saludos

  2. Me disculparan, pero estoy perdido, me tendre que hacer un plano. Ya no se si al embajador March lo han pillado nadando junto al puerto de Mao, o si el Sr. Foix hizo la mili en la Marina, o si la ministra Pajin esta en el Incosol, o si a la Trini Jimenez le ha petado el traje chaqueta. Un autentico foglion.

  3. Sr. Foix no me suena insólito en absoluto el movimiento de «recolocación» de políticos en puertas de quedarse sin despacho oficial. Las llegadas son ceremoniosas pero las salidas suelen hacerse por pasadizos de recovecos insospechados. En paralelo está la cosa del formulismo de traspaso y demás. En todos los metieres dependientes del gobierno se dan escenas de vodevil. En algunos casos el cesado lo ha sabido cuando se incorporaba a su despacho y no le funcionaba la clave de acceso. Como en otros ordenes de la vida no se cuidan en absoluto las despedidas. Y todo lo que eran mimos y loas estimulantes se convierte en indiferencia y frialdad en el mejor de los casos.Para muchos serán unas vacaciones moviditas.

  4. Amic LLuis. Pau i Bé. M’ha agradat molt aquest comentari i la frase d’en BaratoloméC és ben veritat:

    «Cuando más hay que cuidar la limpieza del convento es cuando los que había dentro viviendo saben que se marchan»

    Deixem-nos de tràfecs d’influències i que els comptessiguin clars i tot ben endreçat.
    Una forta abraçada. Josep

  5. La isla de LLatzeret parece que esta en Mao-Menorca y es de uso exclusivo para funcionarios del ministerio de sanidad y naturalmente su titular la srta. Pajin pues se ha dado un solaz alli acompañada por su familia.
    La cosa es asi entre medieval e increible.
    Y mientras el Sr. March con los frios de las rusias. Por favor, adscribase a la cosa de sanidad y dese un chapuzon de lo mas exclusivo y selecto.

  6. Hola Lluís, gràcies per obrir-nos els ulls cada dia. La presa en que vivim no ens deixa veure les maleses dels polítics. Aquesta pressa per col.locar gent del partit no està be. Jo, em pregunto sempre- es que fora dels llocs oficials no hi ha vida? o es que fora de les institucions els sous sou molt baixos ? o es que no estan preparats per guanyar-se la vida en una empresa qualsevol ? Potser no tenen la preparació suficient per demanar feina al mercat? Potser tot plegat. El Sr. Juan Antonio March, encara que es quedi sense l’embaixada de Moscú, ell segur que te mil projectes per tirar endavant, no li cal favors de ningú, segur que s’ha passat la vida formant-se i segur que no te por de res. Recordo que quan era jovenet i llegia les aventures d’Astèrix, hi havia un petit llogaret a la Bretanya Francesa que els seus habitants només tenien por d’una cosa ! Que els caigués el cel sobre el cap ! Penso que el teu bon amic, es un d’aquets que tirarà endavant passi el que passi i no necesita favors de la Sra. Ministra Trinidad Jimenez. Que Déu ens agafi confessats, amb la convicció que seguiran els favors.
    Anims Sr. March.

  7. En eso consiste la política actualmente, en poner a los amiguetes y compañeros del partido, en vivir del momio del erario público y tirar de visa oficial, se sabe que los que vengan después no mirarán bajo las alfombras, más que nada para que los que lleguen después tampoco lo hagan, es una ley no escrita y así nos luce el pelo, todo es una desvergüenza total.

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