Schmidt, reflexiones de un viejo alemán

No es sorprendente que un político como Helmut Schmidt, 91 años a cuestas, haya cautivado a los socialdemócratas alemanes en su reciente congreso. Alemania está otra vez en el centro de los problemas y de las soluciones de Europa. Este ex canciller de la República Federal de Alemania es una de las grandes figuras de la política de su país, a la altura de Adenauer y Kohl.

Helmut Schmiddt en el último congreso del SPD

He repasado su más reciente libro “Fuera de Servicio” y me encuentro con algunas afirmaciones que harían bien sus sucesores en Alemania y en toda Europa tomar buena nota. Dice que la política no es una carrera sino un estado al que se llega por azar. Expone una regla de oro que es válida universalmente. Quien quiera dedicarse a la política debe haber aprendido y ejercido una profesión a la que pueda regresar en todo momento, porque sólo así podrá preservar su independencia. Un político que se sirve de la política y no sirve a la sociedad es un político mediocre.

Dice también que un político de talla debe conocer la Historia de Alemania por lo menos desde la Revolución Francesa, y además la Historia de nuestros vecinos más importantes y la de la integración europea.

Schmidt sabe que la paz en Europa es imprescindible para Alemania, es una necesidad, porque en los últimos 130 años Alemania ha sido la principal protagonista de tres guerras terribles. La de 1870 la ganó con Bismarck a la cabeza y la unidad alemana se firmó y ratificó en el Palacio de Versalles de París. Las otras dos las propició y las perdió causando millones de muertos en Europa. El nazismo fue una perversión política, humana y moral. Sostiene que “mientras los políticos alemanes y franceses se atengan a la convicción básica de que ambos pueblos se necesitan para sentirse seguros, estaré confiado”.

La democracia y el estado de derecho están siempre en peligro. Por una parte, los miedos y estados de ánimo agudos en la psicología de las masas llevan rápidamente a reacciones desproporcionadas. Por otra, nos amenaza la limitación del Estado liberal de Derecho a manos de una burocracia estatal desbordante.

Ahora que el estado del bienestar está tambaleándose, Brandt afirma que es el mayor logro cultural que los europeos han llevado a cabo durante un siglo XX, por lo demás terrible. Cómo sufre este nonagenario al ver en peligro el edificio del estado social del bienestar.

Me interesan mucho los políticos que saben historia y escriben bien. Brandt sabe los desastres promovidos por Alemania en el siglo pasado. Sabe también que, como decía Goethe, que los alemanes hacen difíciles las cosas simples, tanto para ellos como para el resto de humanos. Por eso recuerda que la Coalición de Weimar se rompió por la subida de medio punto de las cotizaciones al seguro de desempleo. Era una insignificancia pero supuso la aparición de una dictadura de emergencia que, tres años después, condujo a la toma del poder de Hitler.

Cuidado con el capitalismo de rapiña, advierte Brandt, que pide que si nos queremos salvar de la tormenta que nos abate hay que someter a control internacional los paraísos fiscales.

Termino con esta cita literal: quien, a la vez que aumenta sus beneficios y dividendos, anuncia su intención de despedir a decenas de miles de trabajadores, tiene que aceptar que se ponga en duda su sentido de la responsabilidad social y su moral. Por eso insisto desde hace años en la fundamental importancia de los dos elementdos principales de la decisión política: razón y conciencia.

9 comentarios

  9 comments for “Schmidt, reflexiones de un viejo alemán

  1. dogbert
    25/01/2012 at 20:20

    Ya que la cosa va de alemanes que son los que (siguen) cortando el bacalao, bien esta citar a Wilhelm Reich y recomendar leer y releer su «Psicologia de masas del fascismo». Creo que es mas actual que nunca.

    En cuanto a los politicos actuales, pocos pasarian el corte en una seleccion normalita para un puesto normalito que no fuera en la administracion publica.

    Asi en plan domestico es surrealista el fallo del jurado popular declarando inocentes al Sr. Camps y al Sr. Costa. a los que posiblemente y en plan desagravio, yo creo que los nombraran falleras mayores al tiempo que seran la nueva imagen de Milano. Tela.

    • sip
      25/01/2012 at 23:12

      Tela marinera. Y para seguir en el mediterráneo el próximo será Urdangarín. Como dijo Moody’s: somos basura.

      • dogbert
        26/01/2012 at 00:56

        Y luego aparte de nombres propios estan los entes tipo Caixa, con sus participaciones preferentes incobrables. Un corralito en toda regla.
        Sabado 28 de enero, 5 tarde, Plaça Catalunya/Ronda de Sant Pere, mani contra los mercados, los mercadillos y los mercaderes. Vamos a ver si nos enteramos donde esta la cabeza de la serpiente de una vez y actuamos en consecuencia. Y «parlem» y nos enteramos de verdad donde esta el «anima» de esta gente.

  2. Amadeo
    25/01/2012 at 19:45

    La falta de memoria y de recuerdo histórico nos esta llevando a repetir muchos errores, perdonables en tiempo de bonanza pero imperdonables en tiempos de crisis.
    Willy Brandt también fue una gran figura de la política alemana, su mención varias veces debe ser una confusión, nos dejo en 1.992
    La falta de estadistas es flagrante.

  3. 25/01/2012 at 19:25

    Sr.Foix: No estaría mal del todo, que el ex canciller Helmut Schmidt, pudiera darle unas clases particulares a la canciller Angela Merkel, sobre ese capitalismo de rapiña del que nos advierte Vd hoy…

  4. Àfrica
    25/01/2012 at 18:45

    Sr Foix: Me pregunto cuántos de los políticos actuales podrian volver,ahora mismo, a sus anteriores trabajos (si es que alguna vez han tenido alguno).Demasiados mediocres.Un saludo.

    • 25/01/2012 at 19:22

      África, apenas el tres por ciento…Basicamente debido a que los trabajos que en su día tenían, los que alguna vez tuvieron esos trabajos en la empresa privada, ya no son lo que eran y deberían reciclarse de tal manera que tardarían tiempo en ponerse al día.

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