Putin ha dado un golpe al tablero

La invasión de Ucrania por parte de Putin está alterando la polìtica global.

La primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, y el presidente de Finlandia, Sauli Niinisto, acudieron hoy a la Casa Blanca para recibir el visto bueno de Joe Biden para ingresar en la OTAN. El presidente americano les recibió con una aprobación sin paliativos, horas antes de que partiera hacia Corea del Sur y Japón para tratar de la alianza de Washington con los principales socios del Pacífico.

Que dos países con gobiernos socialdemócratas, históricamente neutrales, hayan dado el paso de pedir la admisión en una alianza de carácter militar indica hasta qué punto la guerra de Putin en Ucrania ha modificado el tablero geopolítico global. La decisión de Finlandia y Suecia es una de las consecuencias geopolíticas más significativas del conflicto.

La presidencia de Trump despreció las viejas alianzas militares, comerciales y políticas con Europa. Se acercó a la Rusia de Putin y viajó a Corea del Norte. El “América primero” se tradujo en políticas concretas durante cuatro años, desde los compromisos con el clima hasta la debilitación de los vínculos con la OTAN. Biden ha vuelto y está rehaciendo los pactos de postguerra. Pero el trumpismo sigue muy vivo y puede regresar a la Casa blanca en 2024.

Mientras Putin bombardea Ucrania porque entiende que pertenece a Rusia y porque pretendía formar parte de Europa y de la OTAN, dos democracias europeas tradicionalmente neutrales han pedido formar parte del pacto militar atlántico. Sea cual fuere el desenlace de la guerra, Putin ha perdido la batalla porque ha cohesionado y ha fortalecido a la Alianza formada mayormente por democracias.

La Turquía de Erdogan se opone al ingreso de los dos países nórdicos argumentando que cobijan a disidentes kurdos que son considerados terroristas por el gobierno turco. Cualquiera de los treinta países de la OTAN tiene derecho a veto. Pero la cuestión es que Finlandia y Suecia, de hecho, ya forman parte informal de la alianza militar. Hace una semana, Boris Johnson viajó a los dos países nórdicos para establecer un pacto de defensa con Gran Bretaña.

Los críticos de la ampliación aducen que en los tiempos de la desintegración de la Unión Soviética el secretario de Estado, James Baker, se comprometió a que no habría una expansión al Este de la OTAN. Lo dijo antes de que se disolviera el Pacto de Varsovia. También se argumenta que Occidente tenía otras formas para proteger su seguridad. Es muy posible.

Lo cierto es que Putin ha invadido militarmente un país soberano y las consecuencias militares y políticas han sido inmediatas en Europa y en Estados Unidos. Es imprevisible lo que pueda ocurrir. Pero en solo tres meses de guerra en Ucrania la situación geopolítica internacional ha dado un vuelco que acarreará graves convulsiones sociales y políticas.

 

  3 comentarios por “Putin ha dado un golpe al tablero

  1. Tots teniu rao. De moment ens dirigim cap a la 3º guerra mundial i tambe a una ambruna global sense precedents, ect, ect,

    La mentalitat i el seny mundials, afirmo que pensem tots, el mateix, sense excepció.

    Entre el Putin Stalinitzat e Hileriat i atacant a altres rusos i contra tota la humanitat, ect. acompaynats per tots els oligarcas i poliarcas del mon que tambe participant< disfrutant i es beneficiant directa e indirectament, del gran i fabulos negoci de la guerra, ect.

    La destrucciói total de les nacions i tambe de la mort de mil-lions i mil-lioons d'essers humans, no els hi importan al mes minim a els citats especiments.humans.

    Es la veritat.

  2. Difícil pronóstico.
    Turquia se alió con Alemania porque esta pagaba mejor que Gran Bretaña en la I Guerra Mundial.
    Mas pronto que tarde todo se agravará

  3. Una dificultad es la debilidad política de las democracias liberales dependientes de una economía que beneficia a una minoría muy poderosa y rica. Esto provoca el auge de las opciones autoritarias que tienen un relato simple y engañoso pero que tiene éxito en una población que cada dia vive peor.

    Rusia no ha perdido todavía, Europa tiene también dificultades con las democracias iliberales de las que no se atreve a desprenderse. Y no sabemos cómo dejar de depender de China.

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