Excepciones ibéricas

Los gobierenos de coalición no son monolíticos pero tampoco incoherentes; Catalunya no necesita ser inventada sino estar bien gobernada por partidos responsables. En la foto la coalición precipitada entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Hay gobiernos de coalición en prácticamente toda Europa. Muchos han tardado meses en ser investidos. El ejemplo más reciente es el de Suecia­, donde la primera ministra socialdemócrata ha ganado las elecciones pero ha dimitido porque la mayoría parlamentaria está en manos de la derecha y la extrema derecha que ha sido la segunda fuerza más votada.

Los gobiernos de coalición en Alemania, los Países Bajos y Bélgica, por poner tres ejemplos, suelen tardar mucho tiempo en alcanzar un acuerdo, pero una vez investidos se atienden a los pactos y las diferencias se dirimen puertas adentro del Consejo de Ministros. Los gobiernos de coalición no son monolíticos pero tampoco incoherentes.

La ministra de Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, es de los Verdes y se atiene a los compromisos adquiridos sin que disienta en público del giro que ha dado el socialdemócrata Olaf Scholz en la política de seguridad y defensa desde que empezó la guerra de Ucrania.

La excepción ibérica es más singular. El Gobierno de Pedro Sánchez es más dual que de coalición. Sus divisiones se airean en declaraciones públicas antes y después de los consejos de ministros. La guerra de Ucrania es quizás el ejemplo más paradigmático. Los electores castigan a los partidos divididos pero también a los gobiernos contradictorios.

El caso del Govern de Catalunya es todavía más extraño porque las discrepancias llegan a ataques frontales y abiertos entre ERC y Junts, olvidándose de que la prioridad debería ser gobernar el país que tenemos al margen del país ideal que quisiéramos tener. Catalunya no necesita ser inventada sino estar bien gobernada por partidos responsables.

Se puede seguir así hasta el final de la legislatura sin que nadie dimita de nada a pesar de las discrepancias. Pero el electorado ya advierte que de lo que se trata es de conservar las cuotas de poder más que de resolver los problemas más perentorios de los ciudadanos en vísperas de entrar en el invierno del descontento.

Los gobiernos de coalición son imprescindibles cuando no hay mayorías absolutas. Pero es exigible que sean más responsables tanto en los discursos como en las acciones de gobierno. Las urnas no suelen perdonar las contradicciones.

Publicado en La Vanguardia el 23 de septiembre de 2022

  4 comentarios por “Excepciones ibéricas

  1. Estoy de acuerdo en todo lo que nos dice Lluis Foix.

    Punto y aparte, pienso que la Democracia, en lugar de unirnos para conseguir un fin común, necesario y beneficioso, para toda la sociedad humana, …. pues más bien nos divide y enfrenta lastimosamente.

    En cambio la dictadura con la Democracia orgánica, nos unía, más qie nos separaba,
    todalasociedad
    No estabamos unidos con la dictadura, pero actuabamos con la mente unida, para conseguir la democracia y la libertad.

    Ilusos de nosotros,.

  2. El Sr. Foix me ha dejado sin derecho a pataleo ninguno. Estoy totalmente de acuerdo con nuestro anfitrion.
    A todo esto el guaperas total va para presidir la internacional socialista i el noi de Pineda ara ens explicara com ha anat la cumbre sobre el clima i la campanya del top less.
    Aixo es un desgavell, un desproposit i una rampa cap a una temporada otoño-invierno que fa por nomes de pensaro.
    Bon cap de setmana
    Ah i el 1 de octubre a celebrar el primer quinqueni del 1 Oh! al mateix lloc on els de vox es van manifestar fa cuatre dies.

  3. Algú ho havia de dir…No ja un Govern, elsmembres ce qualsevol òrgan col·lectiu tenen dret a opiniar del que vulguin enel sí del propi òrgan, però, un cop aquest ha pres una decisió, tots estan obligats a respectar i a defensar els acords adoptats. Això també és democràcia.

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