Un debate inevitable

Era inevitable que la inmigración apareciera en el debate político del país. Por dos razones importantes. La primera es que Catalunya ha acogido a más de un millón de inmigrantes en diez años. La segunda es que en las elecciones locales, regionales y nacionales de varios países europeos los partidos de extrema derecha, xenófobos en su mayoría, han cosechado grandes bolsas de votos en lo que va de año.

Se puede criticar al alcalde de Vic por haber notificado que dará cuenta de los inmigrantes ilegales en su municipio a las autoridades del Estado, entre treinta y cuarenta, para que se sepa cuántos ilegales se encuentran en su ciudad. El mismo Josep Maria Vila d’Abadal ha advertido que en su municipio hay cuatro concejales del xenófobo Josep Anglada y no desea que esta representación aumente. Puede ser una táctica electoral pero el hecho es que el discurso radical de Plataforma per Catalunya puede traducirse en votos en las próximas elecciones autonómicas y, dentro de un año, en las municipales.

Soy de la opinión que la inmigración de los últimos años ha sido más beneficiosa que perjudicial para Catalunya. Para corregir la curva demográfica y porque el crecimiento que ha vivido el país, antes de la crisis, no habría sido el mismo sin los sobrevenidos. En cualquier caso, aquí están y la gran mayoría no se van a ir.

Vila d'Abadal

La última encuesta del CIS para toda España reflejaba el alto nivel de integración de los inmigrantes europeos, latinoamericanos y africanos. En Catalunya la integración se ha producido con una normalidad tranquila si tenemos en cuenta que casi un 20 por ciento de la población ha venido de fuera en los últimos años.

La crisis económica ha roto las costuras de los servicios sociales y ha creado un incipiente rechazo de muchos ciudadanos que pueden sentirse perjudicados en la atención sanitaria o la educación. La xenofobia no es por cuestiones étnicas o raciales sino por intereses y es ahí donde los gobiernos tienen que actuar para que la integración no discrimine a nadie. Y, dicho sea de paso, habrá que ir pensando en dar también los derechos políticos a los inmigrantes para evitar posibles confrontaciones de futuro.

No hay que hablar tanto sino actuar con políticas de acogida para que todos nos sintamos igualmente tratados. Lo más peligroso es entrar en el discurso de la inmigración, que siempre levanta pasiones, sin proponer medidas que hagan más asequible la integración.

La extrema derecha en Francia ha vuelto a alcanzar el 20 por ciento de los votos en muchas partes del país. La victoria de la Liga Norte en las regiones más ricas de Italia es otro aviso. La extrema derecha ha ganado en Hungría y puede obtener muy buenos resultados en Holanda. No se puede esconder el debate.

Artículo publicado en La Vanguardia el 15 de abril de 2010

4 comentarios

  4 comments for “Un debate inevitable

  1. ramon
    15/04/2010 at 18:28

    en ambos sentidos…..La emigración ha vuelto. Desde luego no con los tonos dramáticos que tuvo durante los años 50 y 60, pero emigración al fin y al cabo. Lo dicen los últimos datos del censo de españoles que viven en el extranjeroCrisis económica

    La causa principal del fuerte aumento del número de españoles residentes en el extranjero tiene que ver con la crisis económica, lo que ha obligado a muchos trabajadores a buscar empleo fuera del país, pero también con el creciente grado de internacionalización de la empresas española, que ha tenido que salir fuera en busca de nuevos mercados. En la actualidad, algo más de 97.000 empresas españolas exportan, pero con un importante sesgo. Tan sólo las 50 empresas más exportadoras controlan el 31,77% de las ventas al exterior, y son éstas las que desplazan a una parte de sus plantillas en busca de nuevos mercados.

    La mayor presencia de España en instituciones multilaterales (FMI, Naciones Unidas o Banco Mundial), junto a la proliferación de actividades relacionadas con políticas de solidaridad (ONGs) o la fuga de científicos para poder seguir investigando, explica también el crecimiento del número de españoles que residen en el extranjero. Además de actividades profesionales en las que hay déficit en otros países, en particular en sanidad o educación.

    La gran diferencia con las emigración de los años 50 y 60 es, por lo tanto, que no se trata de una salida forzada por razones de extrema necesidad, sino que afecta sobre todo a trabajadores cualificados que buscan cumplir en el extranjero sus expectativas laborales.

    Para hacerse una idea de este fenómeno hay que tener en cuenta que en 2002 el censo electoral de españoles en el extranjero era de 1.025.346 ciudadanos, lo que significa un 30% menos que ahora.

    http://www.elconfidencial.com/espana/emigracion-trabajadores-empleo-espana-20100415.html

  2. Albert
    15/04/2010 at 06:23

    P.D. Respecto al crecimiento demográfico opino que actualmente ha cambiado la idea de tener tantos hijos como antaño. En las ciudades industriales, donde la mujer tiene que trabajar fuera y además llevar la casa y sin ayuda, no se pueden tener tantos hijos. Además de que, en la actualidad,los sueldos no están proporcionados al coste de la vida, si tenemos en cuenta la compra de una vivienda ó el pago de un alquiler, aún trabajando los dos de la pareja. Todo ello frena a la mujer el deseo de tener hijos. Y las dificultades económicas juntas también provocan discusiones y separaciones. Actualmente en otras zonas de España, donde cobran peonadas, tienen más ventajas y más estimulos económicos por parte del Estado. Lo que hace que incluso puedan permitirse algunos lujos como el ir de vacaciones ó tener más hijos.ect.ect. Cosa que no ocurre en las ciudades industriales.

  3. Albert
    15/04/2010 at 06:07

    Hola Sr. Foix. Un altre bon i tambe necessari article d’actualitat. La inmigración masiva y el tener puesto de trabajo e ingresos, son y serán el principal problema actual y futuro de nuestra población. Y esto no tiene que ver nada con la xenofovia. Hasta ahora la población autoctona les ha dado trabajo a los inmigrantes. Debido a que aceptan sueldos muy bajos. El problema está en que han venido gentes de más de 120 nacionalidades. Con sus idiomas, su cultura, sus costumbres y su religión. Han traido a sus conyugues, a sus hijos, a sus padres, ect. Cosa normal y aceptable. Incluso tienen más hijos de los que pueden mantener con su trabajo. Cosa que antiguamente también hacian los españoles. Pero que con la economía actual crea también problemas de mantenimiento del estatus. Actualmente existe el problema de la emigración masiva, que no xenofovia. Pero me pregunto ¿ Porque se ha permitido que se cuelen 4.000.000 ó más de emigrantes, para el trabajo, cuando desde hace más de 30 años había 2.500.000 de parados españoles, y aun los hay, la misma cantidad de ellos. hoy en día ?

  4. 14/04/2010 at 20:50

    Sr.Foix: Cuando se produjo el descubrimiento del fuego, el hombre se planteó la posibilidad de emigrar a zonas con mejores posibilidades de caza, zonas que el frio las hacia inhabitables, no hubo problemas, llegaron a territorios virgenes e inhabitados. Hoy la crisis ha generado una escisión peligrosa en nuestra sociedad, el reparto del calor de las ayudas sociales propicia una pugna por ellas, nadie quiere quedarse sin fuego en pleno invierno de crisis, nadie quiere compartir el fuego, todos creemos que el territorio de caza y más si hay poca, nos pertenece por antigüedad y muchos plantean que los nuevos cazadores llegados de lejanas tierras se vuelvan por donde han venido.

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