Otro siglo de mártires

Los cristianos asesinados a lo largo del siglo XX fueron millones. En 2001 leí el libro “El siglo de los mártires”, en el que Andrea Ricardi, fundador de la
Comunidad de San Egidio, estudia los documentos que fueron llegando a Roma y construye un relato histórico sobre la desgraciada suerte de los cristianos en el orbe soviético, en la Alemania nazi, en la España de comienzos de la guerra civil, en Asia y en el resto del mundo.

Arzobispo Luigi Padovese

Algunas de estas historias, dice, son conocidas, como el asesinato de monseñor Romero, arzobispo de San Salvador, mientras celebraba la Eucaristía en 1980. No se trata, cLos ontinua, de la actitud de cristianos valientes, sino de un martirio en masa.

Ya no se persigue a los cristianos en Europa o Rusia, tras la caída de los sistemas totalitarios. Un informe publicado por la revista alemana, Der Spiegel, en febrero de este año, afirma que la pujanza del extremismo islámico está poniendo gran presión a las minorías cristianas en los países musulmanes que son víctimas de asesinatos, violencia y discriminación. El informe da cuenta que “los cristianos son considerados hoy como el grupo religioso más perseguido en el mundo”.

Hasta hace unos veinte años, los musulmanes (60 %), cristianos(9%) y el resto de hindús, budistas y sikhs convivían en Malasia sin grandes problemas. Un país que había tolerado las religiones ha empezado a interpretar la Sharia de forma muy estricta en algunas regiones.

En el mundo musulmán, no sólo en Malasia, la religión ha impuesto sus criterios sobre las políticas de gobiernos que ponen en riesgo la vida de las religiones minoritarias. El grupo militante islámico Hamas, que ganó las elecciones en Gaza, controla toda la política de la franja.

Las milicias islámicas combaten a los gobiernos de Nigeria, Filipinas, Somalia, Afganistán, Pakistán y Yemen en detrimento de las libertades y la seguridad de las minorías cristianas. El último censo de 1987 en Iraq, daba cuenta de la existencia de 1.4 millones de cristianos. Cuando entraron los norteamericanos en 2003, había 550.000 y hoy son menos de 400.000.

El índice de persecución lo encabeza Corea del Norte, donde decenas de miles de cristianos están en campos de trabajo, y es seguido por Irán, Arabia Saudí, Somalia, Las Maldivas y Afganistán. La muerte del arzobispo italiano Padovese en Turquía por su chófer fue rematada por un grito de “he matado al gran satán. Alá es grande”. No se puede practicar libremente la religión en muchos países con regímenes islámicos radicales. La conversión, como es el caso de Egipto, puede ser castigada con la pena de muerte. En Marruecos se obstruye la actividad de los cristianos.

Soy partidario de que los musulmanes puedan practicar libremente su religión aquí. Pero es de justicia pedir la reciprocidad en sus países de origen.

Artículo publicado en La Vanguardia el 10 de mayo de 2010

10 comentarios

  10 comments for “Otro siglo de mártires

  1. Toni
    11/06/2010 at 13:03

    Apreciados amigos: Las religiones canalizan la necesidad, la búsqueda, el afán de transcendencia del hombre. En sí mismo no es negativo, bien al contrario, dignifica la condición humana. Lo malo es cuando la religión se instrumentaliza a causa de determinados intereses partidistas y tendenciosos, entonces todo acaba por distorsionarse. Mal asunto. A diferencia de Occidente, en los países islámicos,como todos sabéis, incluso los llamados de perfil bajo, religión y Estado están fusionados, de manera que no hay que sorprenderse de determinadas reacciones digamos anticristianas. Para ellos la religión es un instrumento de control y por tanto de poder. A mayor control, mayor poder. De perogrullo, pero es así. Para muestra un botón: lo nuestro.

    • An-Toni-o
      11/06/2010 at 15:39

      Otra perogrullada tuya.

      • Toni
        11/06/2010 at 17:59

        Ig-no-ran-tón

        • An-Toni-o
          11/06/2010 at 18:24

          Ig-no-ran-toni

  2. Alfredo
    11/06/2010 at 00:58

    Tiempo atras, tras las descolonizaciones, en muchos países árabes -mayoritariamente musulmanes- se instauraron regimenes laicos, progresistas, y occidentalizados. Pero todo aquello, en medio de la guerra fria, fracasó. Los gobiernos árabes se volvieron autoritarios y corruptos. La población de estos paises entonces se recogió -como no instrumentalizados- en lo más esencial, en su religión, el islam. Este es el nacimiento del integrismo islámico -y por ende el fanatismo- que odia «a occidente», y considera extranjero cualquier aporte cultural que provenga de occidente.

    Ya se que esta dinámica no explica todos los casos, ahi tenemos por ejemplo las monarquias del Golfo Pérsico, con Arabia y su wahabismo a la cabeza, pero me parece bastante significativo, para entender el porque las religiones minoritarias, como el cristianismo pueden verse acosadas.

    Si a esto sumamos las guerras en Oriente Medio (Iraq y -en Asia central- Afganistán), más el eterno conflicto entre palestinos e israelíes, veremos como para la doctrina del fanático se integran más banderas para su causa.

    Pedir reciprocidad en materia de libertad religiosa con estos países es muy bonito pero a la práctica es más complejo porque no son paises equiparables al nuestro y a nuestro entorno. La cuestión es si en Europa seremos capaces de convivir todos bajo una misma ley.

    • Albert
      11/06/2010 at 06:15

      Alfredo, has hecho una explicación lógica y perfecta de la realidad. Estoy totalmente de acuerdo. De hecho es así.

  3. Albert
    10/06/2010 at 21:12

    Hola Sr. Foix. Un altre article dels seus que fa meditar molt.

    El Islam como religión es como todas las demás.

    El problema real es el fanatismo. Como fue el fanatismo en la política, por ejemplo: El nazismo hitleriano, el comunismo staliniano, ect. ect.

    La religión en si no es causante de males. Pero si lo es el fanatismo religioso ó politico aplicado a la enseñanza y por la conveniencia de alguién ó varios para conseguir un fin ú objetivo determinado.

    Esto es un problema grave que traera cola. Como todos los fanatísmos. Que empiezan por poco y acaban arrasándolo todo. Vease las causas de la segunda guerra mundial. Que la empezaron unos fanáticos. Y en la que hubo más de 50.000.000. de muertes y ciudades enteras destruidas totalmente, por doquier.

    El fanatismo puede, por si solo, desencadenar una guerra fratricida.

    En fin.

  4. Silveri Garrell
    10/06/2010 at 19:26

    Tenim un gran apostol de l’Islam en les formes més correctes i pacifistes, és diu Harun Yhaya ( em penso que ho escric bé) es autor de molts llibres i un d’ells es el llibre EL ATLAS DE LA CREACION. Em penso que hauriem de donar una mica d’empenta propagandistica a aquest intel·lectual musulmà perque s’imposi amb la seva doctrina islàmica pacifista i molt correcta. Us convido a passejar-vos per la seva web, el trobareu en seguida només heu de goglejar-lo.

  5. 10/06/2010 at 16:31

    Sr.Foix: Tengo la impresión que en el tema del respeto a la libertad en las prácticas religiosas no existe reciprocidad.

  6. dogbert
    10/06/2010 at 12:46

    Tema delicado el que hoy nos pone en reflexion el Sr. Foix.
    Desde que Pelayo empezo en Covadonga, hasta finales del siglo XV en que fueron facturados de la peninsula los arabes, los judios y alguna orden cristiana incluso, hasta las calenturientas mentes de las conjuras judeomasonicas mas modernitas, en nuestro pais tenemos mil y un ejemplos de intolerancia.
    Bajo el manto de la religion se esconden intereses espureos. Las religiones ya no son el opio del pueblo, pero si que son espoletas de violencia.
    Propuestas: Un codigo civil al dia y de obligado cumplimento. Nada de apostolados y proselitismos. Nada de apariencias agobiantes y arroladoras. Y sobretodo dar medios y educacion en las zonas mas fanaticas.
    Y llevarlo todo con discrecion y eficiencia.

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