Choque demográfico con el mar por en medio

He leído con mucha atención cuanto ha sido publicado este fin de semana sobre la crisis que ha derrocado precipitadamente a Hosni Mubarak abriendo una era de incertidumbre y esperanza en Oriente Medio. Varios columnistas del The New York Times, Le Monde, Der Spiegel, The Guardian lo han dicho casi todo. Y muy bien dicho. Xavier Batalla se dedicaba el sábado en La Vanguardia a dibujar una historia del Egipto moderno con la precisión y proyección históricas que le caracterizan. Mario Vargas Llosa, flamante Nobel de Literatura, nos ilustra hoy en El País sobre “La libertad y los árabes”, recomendando que lo ocurrido en El Cairo debería haber barrido reticencias inspiradas en prejuicios culturales y racistas.

Mar Mediterráneo

Quiero fijarme en el aspecto demográfico del conflicto. Lo decía en un artículo publicado el 26 de enero en este blog, titulado “Mubarak se enfrenta a la calle”. Resaltaba la explosión demográfica que concentra a 169 millones de habitantes, desde Mauritania a Egipto. La ribera norte del Mediterráneo – Portugal, España, Francia, Italia y Grecia, cuentan con 190 millones. El 50 por ciento de la población del norte de África es menor de 30 años mientras que la proporción en la Europa del sur es que más del 50 por ciento tiene más de 40 años. Un choque demográfico con el mar por en medio.

Una Europa envejecida y un norte de África rejuvenecido y creciendo a un ritmo tal que en diez años habrá más habitantes en la ribera sur que en la del norte del Mediterráneo. En un cuarto de siglo la brecha demográfica se habrá disparado a favor de los países árabes.

Un despacho de la agencia Associated Press informa que en una semana han llegado más de 4.000 tunecinos a una pequeña isla alrededor de Sicilia. Han cruzado el Mediterráneo con pateras y barcazas destartaladas pagando cientos de euros para llegar a suelo europeo. Escaparon del caos y la confusión que reinaba en Túnez antes y durante las manifestaciones que enviaron al destierro al dictador Ben Alli. Muchos buscan trabajo, otros huyen de la violencia y bastantes eran fieles seguidores del presidente derrocado.

Varios centenares se encuentran acampados en la mítica isla de Lampedusa y están siendo evacuados en avión hasta Sicilia donde son confinados en descampados rodeados de alambradas, en campos de fútbol o en espacios cerrados. Se han abierto centros de detención que había sido clausurados tras las estrictas leyes de inmigración del gobierno Berlusconi. Muchos de los recién llegados pueden ser deportados en cuestión de semanas o meses.

La Europa envejecida levanta verjas al norte de África rejuvenecido. No es un choque de civilizaciones, de culturas, de ricos y pobres, de desarrollados y atrasados. Es un enfrentamiento vital en el que se mezclan cuestiones tan antiguas como la existencia del mar cantado por Homero. Es una pugna por la supervivencia que no detendrán las leyes italianas, griegas, francesas o españolas.

Europa no puede contentarse con frenar el alud de árabes que arriesgarán sus vidas en busca de horizontes de mayor dignidad y bienestar. Tendrá que emplearse más a fondo y con mayor inteligencia para que los procesos de democratización y libertad que se han abierto en Túnez y Egipto se conviertan en un éxito a medio plazo. Ya no vale el flirtear con dictadores corruptos que servían de coartada para que el fundamentalismo islámico no llegara al poder.

Las revueltas de Túnez y Egipto han sido seculares, no violentas, que han arrastrado a todos los espectros sociales. Si la libertad es imprescindible para las democracias europeas y de Estados Unidos no hay un argumento sólido para privar de ella a esos pueblos jóvenes y pobres que la han invocado para deshacerse pacíficamente de sus dictadores.

Son muchos, serán muchos más, y no se quedarán tranquilos si quedan atrapados en la miseria. Europa debe actuar con rapidez. O sabemos ayudarles a construir sociedades modernas y prósperas o vendrán en masa para vivir entre nosotros. Lo que ha ocurrido en las últimas semanas tiene que despertar a Europa de su letargo demográfico y egoísta.

  5 comentarios por “Choque demográfico con el mar por en medio

  1. Este es un argumento inteligente que debería ser fácilmente vendible a los conservadores occidentales, bien sea por razones humanitarias o por razones egoístas. La cuestión es: ¿son inteligentes los conservadores occidentales?

  2. Tambien estoy de acuerdo con Albert y con Josep.
    No me asusta el cruce de culturas, de hecho la epoca mas exhuberante en todos los sentidos fue cuando las tres culturas monoteistas sumaban, Escuela de Toledo etc.
    Creo que el cruce y el mestizaje suma.
    Nos tenemos que poner todos las pilas. Ayudar en todo lo que sea posible, acoger llegado el caso con sentido de integracion y pedir/exigir a los que nos gobiernan que instrumenten todo ello de una manera justa y ecuanime.
    Sin duda estamos en un hito historico que si sabemos conjugarlo de manera positiva, nos puede traer un mejor futuro para todos.

  3. Amic Lluís. Pau i Bé. Article molt assenyat i certíssim. Que els sants Patrons d’Europa, fills de Grecia , el germans Ciril i Metodi, que van evangelitzar i educar als pobles slaus, inculturizant-se, ens ajudin a obrir els ulls: O, acollim els immigrants i els ajuden a aprendre la nostra llengua, cultura i bons costums o ens engoliran….i després ens lamentarem Josep.

  4. Sr. Foix : Bon article. Real i logic. Opino al mateix.

    dogbert : Soc de la mateixa opinio.

    Opino que la emigración de todo el mundo arabe no es una amenaza. Es una realidad.

    Es una emigración historica de la humanidad que se repite ciclicamente. Como otras tantas emigraciones masívas de la humanidad. ¡ O nos olvidadmos de las grandes emigraciones europeas a America !

    Y por esta realidad la emigracion Arabe la tendremos que asimilar.
    Pues, como todos sabemos Europa está durmiendo. Y la emigración no parará. Si Europa no despierta y ayuda a aquellos paises a alcanzar la libertad y a mejorar el nivel de vida.

    Es cosa de todos y nos atañe ayudar a solucionarlo. Depende en ello nuestro futuro.

  5. Internet, telefonia, periodismo digital y clasico han sido vehiculos protagonistas para propulsar estos formidables cambios en Tunez y Egipto.
    Resulta que habia mucho carton piedra en los enquilosados regimenes que gobernaban estos paises que se han fundido en un nonada.
    Sigo echando en falta el pronunciamiento de los estamentos supranacionales, la ONU y la Union Europea especialmente.
    La sorpresa y el contrapie dejan al aire la capacidad de estos organismos que tambien estan tomados por la burocracia mas enquilosada.
    Pues hay que espabilar y ayudar de manera concreta y eficiente. Europa, el sur de Europa y singularmente españa tiene que ayudar y apoyar de manera explicita todo este movimiento de regeneracion que no tiene vuelta atras y que seguira.

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