Trump quiere una Europa débil

En la visita de Estado de Donald Trump a Gran Bretaña se respiró un aire de hostilidad al concepto de la Unión Europea

Las protestas contra la visita de Estado de Donald Trump al Reino Unido forman parte de la liturgia contestataria que acompañaba a muchos presidentes norteamericanos en sus viajes por el mundo. La Reina Isabel ha recibido en banquetes de gala a doce presidentes de Estados Unidos y ha comprobado cómo las relaciones especiales entre Londres y Washington se han mantenido inalterables en lo sustancial desde los tiempos de la guerra fría.

Esta visita es muy especial porque llega en un momento de profunda crisis en Gran Bretaña, con una primera ministra que abandona el cargo el viernes, una lucha durísima para sucederla en el liderazgo del Partido Conservador, un Brexit encallado entre Londres y Bruselas y un desconcierto general sobre el papel del Reino Unido en el mundo cuando la secesión de la Unión ­Europea se complete.

Donald Trump ha cometido la torpeza de insultar al alcalde de Londres, Sadiq Khan, un británico hijo de padres pakistaníes, diciéndole que ha “sido un terrible alcalde de Londres, un perdedor irrecuperable que debería centrarse en combatir la ola de criminalidad” en su ciudad. Esta salutación la enviaba desde su cuenta de Twitter una hora antes de aterrizar en el aeropuerto de Stansted.

El alcalde Khan lo saludó con hostilidad el domingo en un artículo en el semanario The Observer en el que comparaba el lenguaje de Trump con el de los “fascistas del siglo XX”. El alcalde laborista ha denunciado a Trump por racista y misógino, pidiendo que no fuera recibido con los honores de las protocolarias y coloristas visitas de Estado. Los laboristas y liberales no acudieron al banquete oficial presidido por la reina el lunes por la noche.

Las protestas en las calles han sido grandes y Trump ha preferido trasladarse en helicóptero por Londres para no oír los gritos de los manifestantes. El presidente norteamericano ha roto el protocolo de no inmiscuirse en la política interna del país anfitrión. Ha sugerido a los británicos que se vayan de la Unión Europea sin acuerdo y que, además, no paguen los gastos del divorcio previstos en los tratados, que ascienden a más de cuarenta mil millones de euros. Y ha ido más lejos. Se ha pronunciado a favor de Boris Johnson para suceder a Theresa May y ha reafirmado su amistad con Nigel Farage, el artífice del Brexit y el triunfador en las elecciones europeas del 26 de mayo, en las que consiguió un 31,7% de los votos.

Estos comentarios tan inoportunos a favor de los que propiciaron el Brexit con mentiras y trampas son también un golpe bajo a la Unión Europea, que está asistiendo con gran preocupación al enfriamiento con visos de ruptura de la Alianza Atlántica que durante más de setenta años ha sido el paraguas de seguridad colectiva que ha permitido a Europa vivir en paz consigo misma, en libertad y en progreso.

Hoy se celebrará en Portsmouth la conmemoración del 75.º aniversario del desembarco en Normandía, la gran operación de Estados Unidos y Gran Bretaña para abrir el frente occidental que acabaría ­derrotando a Hitler. Acudirán los líderes aliados a una ceremonia que tendrá con­­no­taciones emocionales de un pasado glorioso pero en un ambiente de cansancio y des­confianza en las actuales relaciones transatlánticas.

Trump es partidario de la Alianza Atlántica siempre y cuando los europeos aumenten su contribución en los presupuestos de defensa y, además, se alineen con el sistema de producción de armas de Estados Unidos. En otras palabras, la llamada defensa occidental tiene que estar al mando casi exclusivo del presidente norteamericano.

El distanciamiento entre Estados Unidos y Europa es creciente y alarmante en unos tiempos en los que por primera vez en muchos años Washington no puede retirarse del mundo y al mismo tiempo tampoco puede dominarlo del todo. El enfriamiento de las relaciones con los aliados es malo para Europa pero también para Estados Unidos.

Trump puede ser el fusible que haga saltar por los aires la defensa europea, que estaba siendo financiada principalmente por Estados Unidos pero que tenía retornos políticos y económicos importantes para el país que más contribuía. Hay que tener en cuenta que una de las razones por las que Washington ganó la guerra fría no fue por su superioridad militar sino porque los valores y los ideales de la sociedad y el sistema norteamericanos tenían más atractivo que los que ofrecía la alternativa soviética o china.

Trump conduce a su país a una política unilateral en términos de defensa, comercio e inmigración. Va contra la tradición política y cultural de su propio país, con el agravante de que la otra gran potencia, China, marcha en dirección opuesta, con el riesgo de una confrontación a medio plazo.

Publicado en La Vanguardia el 5 de junio de 2019
 

7 comentarios

  7 comments for “Trump quiere una Europa débil

  1. Albert.
    06/06/2019 at 06:55

    Sr. Foix : » Trump quiere una Europa débil » …Europa no es debil, pero si es comodona y frescales, mientras vaya viviendo y explotando a los demás.

    Her Donald Trump, el nueva Furer mundial esta cambiando a su voluntad, todo el sistema económico mercantil y comercial y de negocios, de pactos y de conveniencias mundiales.

    Tendrán que pasar unos años de sangre, sudor y lágrimas hasta que el mundo vuelva a encarrilarse como en los años, a partir del termino de la 2ª guerra mundial en el año 1945.

    Hemos vivido demasiado bién y eso nos ha dormido y acomodado en nuestros laureles, mientras millones personas viven desesperados, pasan calamidades, miseria, hambre y muerte por bombardeos tipo terremoto, causados por los citados dormidos y encima laureados.
    Por ello se ven obligados a migrar hacia nuestros paises y encima, no los queremos. Somos asi los humanoides. A veces Abeles y a veces Caines.

  2. Bet
    05/06/2019 at 22:36

    Els anglesos no són de fiar, i el Sr.Trump tampoc.
    Entre ells hi ha una total desconfiança. Als senyors Johnson i el Farage se’ls ha acabat la festa. Ara venen temps seriosos.

  3. dogbert
    05/06/2019 at 18:16

    Vaya carreron el de la reinante! A doce sheriffs USA ha visto pasar y dado de comer.
    Yo creo que este dato relativiza muchas cosas y nos debe poner en modo calma.
    El gran cante del 75 aniversario del cogollo aliado ha sido no invitar a Rusia. Luego diremos que si tal y si cual y si pascual.
    El Donaldo quiere una Europa debil nos dice el Sr. Foix, i tant! y Rusia donde esta? en el Africa tropical?
    Estos anglos no son fiables.

  4. R
    05/06/2019 at 11:52

    Europa debe tener sus estrategias propias, con union, con federalismo y presidente unico, con enlaces universidad-empresas, podriamos plantar batalla contra EEUU-Rusia-China-La India…»Mientras en Europa estamos entretenidos en problemas de nacionalismos identitarios, más propios de sociedades inmaduras, asistimos a la decadencia de un continente envejecido y que está viendo pasar el cambio tecnológico como quien observa un AVE desde el andén. Necesitamos dedicar nuestros recursos y nuestras fuerzas a no perder el tren tecnológico, si no por nosotros, por los que vienen detrás.» M.Camarero https://valenciaplaza.com/europa-y-la-batalla-por-la-tecnologia-de-la-informacion-y-las-telecomunicaciones?fbclid=IwAR0gLACaWP1ywJlgak9T0BARW01BJRxr1qS_puDMm7PNyFRwiEURSxL65H4

    • R
      05/06/2019 at 11:53

      «Lo que pasa en estos momentos es que estamos conviviendo en el siglo XXI de la tecnología y la digitalización, cuando todavía tenemos las reglas e infraestructuras del siglo XX, y ese es el gran reto», opina Malaver.
      https://www.elperiodico.com/es/economia/20190604/la-revolucion-logistica-40-se-da-cita-en-el-sil-7489408

      • R
        05/06/2019 at 19:57

        ¿Trump lo está desmontando todo?

        Lo intenta, pero volveremos, ya verá. La gente se cansa de estar siempre dividida y la esencia de mi país siempre ha sido la capacidad de ­ponernos de acuerdo. » …………..Natalia Olson Lacontra lavanguardia 5-6-2019

        • R2
          05/06/2019 at 19:58

          ¿Cómo daban ayudas a los pequeños emprendedores?

          Teníamos el Small Bussiness Innovation Re­search que benefició a emprendedores, como Erwin Jacobs de Qualcomm, y otro programa federal para venture capital en empresas innovadoras que ya había financiado a Apple, Cisco o Intel y tuvimos que ponerlo a tope en muy poco tiempo en plena recesión.

          ¿Qué hizo?

          Logramos que dos de cada tres nuevos empleos durante la recesión fueran generados por autónomos y pequeñas empresas. Esas ayudas también fueron la semilla de las grandes plataformas, como Uber o Airbnb, que crearon no sólo miles de nuevos puestos de trabajo, sino también profesiones hasta entonces inexistentes..»Natalia Olson Lacontra lavanguardia 5-6-2019-Aqui en Esp no se hizo nada, en Europa poco

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