Cae la estatua de Wolfowitz of Arabia

Paul Wolfowitz es todavía presidente del Banco Mundial. Acaba de admitir un error al recomendar a una amiga suya, Shaha Riza, para ser trasladada del Banco que él iba a presidir al Departamento de Estado. La recomendación era de tal nivel que la amiga de Wolfowitz tiene un sueldo superior al de la propia secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

Wolfowitz admitió el error ante la Asamblea Anual del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional reunidos cada primavera en Washington. Hercules Poirot solía decir ante un delito no esclarecido aquello de «chercher la femme». Siempre encontraba el hilo del crimen. En la cultura americana hay que añadir también aquello de «follow the money». Wolfowitz ha sido cazado por los dos conceptos.

No es ni el primero ni el último de los personajes públicos cazados por irregularidades en cuestiones de dinero ni en favorecer a amigas o amigos. Lo interesante es que estos abusos del presidente del Banco Mundial serán conocidos hasta el último detalle.

Paul Wolfowitz se ha movido en las esferas del poder en Washington desde hace más de veinte años. Fue uno de los miembros más conspicuos del gabinete de guerra de Bush que eran conocidos en la capital americana como «los vulcanos».

Los «vulcanos» fueron los ideólogos y ejecutores de la guerra preventiva que llevó a Estados Unidos a protagonizar la invasión de Iraq. Donald Rumsfeld estaba en el Pentágono. Ha dimitido. Colin Powell era secretario de Estado. Ahora da conferencias por el mundo admitiendo el ridículo que hizo cuando presentó aquellas pruebas más falsas que Judas en las Naciones Unidas sobre las armas de destrucción masiva en Iraq.

Dick Cheney es vicepresidente pero ha perdido la autoridad política y moral a medida que los muertos, el terrorismo y las desvastaciones de la guerra siembran el pánico político en Washington. Richard Armitage actuaba de matón y se lo ha tragado los desastres de una guerra que ayudó a justificar. Condoleezza Rice era la más frágil de los «vulcanos», pero no menos importante, primero como consejera de Seguridad Nacional y ahora como secretaria de Estado.

Paul Wolfowitz es brillante y lúcido. Trabajó con Alexander Haig en los tiempos de Reagan y se convirtió en el cerebro ideológico de la guerra de Iraq. Fue uno de los que más supo convencer a Bush de la necesidad de invadir el país mesopotámico y derrocar al régimen de Saddam.

Su discurso mezclaba el petróleo, la geopolítica y el equilibrio de poderes en el Golfo Pérsico. Fue el más decidido abogado en justificar la invasión. Lo proclamaba en privado y en público hasta el punto que era conocido en los círculos políticos de Washington como Wolfowitz of Arabia.

Detrás de esta formidable carrera se escondía un hombre frágil, vulnerable, oscuro, que colocaba a una amiga en el Departamento de Estado porque no quería mezclar sus relaciones trabajando los dos en el Banco Mundial. La amiga Shaha Riza fue trasladada para servir a las órdenes de Condoleezza Rice, eso sí, con un sueldo más alto que su superiora jerárquica.

La estatura moral y ética del presidente del Banco Mundial ha caído del pedestal de forma tan estrepitosa como fue derribada la estatua de Saddam Hussein en Bagdad.

  11 comentarios por “Cae la estatua de Wolfowitz of Arabia

  1. @ J.J.: Muchas gracias( a todos!)
    Con todo mi cariño y respeto:Por qué a las mujeres se nos pregunta lo de Sra o Srta?De acuerdo en que es una costumbre, pero no deja de sorprenderme.Pienso, no obstante, que en estos momentos habría que añadir un nuevo vocablo, me explico.Pasas de niña a srta, si te casa eres sra,si el marido decide morirse:viuda.Qué eres cuando el susodicho decide que otros brazos son más cálidos que los tuyos? Sigues siendo Sra?Retrocedes a Srta? En mi fuero interno sé perfectamente lo que soy, pero me ha divertido hacer una pequeña broma! Un saludo muy cordial a todos!

  2. Parece que no cae de momento , dice que tiene una mision que cumplir , me suena .

  3. De la mujer de Wolfowitz no vale la pena hablar, pero de Africa si, estoy con Bartolomé, hay que subirle el sueldo ya mismo.

    Roger Mateu/Girona

  4. Sería recomendable no meterse más con el Presidente del Banco Mundial. Al igual que a la Presidenta de la Comunidad(?) de Madrid, su sueldo no debe dejarle llegar a fin de mes, a juzgar por sus calcetines.
    Completamente de acuerdo con los elogios a la Sra.? Srta.? Africa.
    Saludos cordiales a tod@s.
    J.J.

  5. Lluis,Shaha Riza cobraba más que Condoleezza Rice, pero su trabajo era más desagradable, tenía que soportar en la cama a Wolfowitz.

  6. ///ENRIC///

    Wolfowitz se ha caido con todo el equipo, detrás suyo no había una gran mujer, había una gran ambición. No puedo por menos que compartir la elegante opinión de Bartolomé sobre Africa y sus acertados comentarios, es un placer leeros a todos, un saludo.

  7. @Bartolomé….Completamente de acuerdo en la primera parte!Muchas gracias por la última,me ha emocionado.Sobretodo por considerarme una amiga, tener amigos es uno de los mayores tesoros.En la página de hoy de mi dietario hay una hermosa frase:" No es difícil estar con los amigos cuando tienen razón, sino cuando se equivocan".Un saludo
    @ Anónimo: Tengo gato!

  8. Sr.Foix: Paul Wolfowitz debería haber sabido que una mujer siempre recuerda el primer beso, pero un hombre la mayoría de las veces no recuerda ni el último y este último beso desmemoriado de Paul Wolfowitz a su mujer le ha costado muy caro. Por último y aprovechando la lluvia, tan sólo contestar a su pregunta que detrás de una gran mujer y estaremos todos de acuerdo, al menos en este Blog, suele estar la firma de nuestra amiga Africa…

  9. los hay que siempre han preferido "pedir perdón" a "pedir permiso" (sobretodo sabiendo que el permiso se lo van a denegar).

    SithWolf

  10. Sr Foix: Sobre lo de "cherchez la femme"permítame una frivolidad(es viernes,llueve y la vida está muy complicada).Todos sabemos que detrás de un gran hombre hay una gran mujer.Y detrás de una gran mujer?…Una secretaria muy eficiente!Un saludo

Comentarios cerrados.