Los políticos, que no la política, son un problema

Uno de cada cuatro españoles considera a los políticos un problema. Lo dice la reciente encuesta del CIS que interpreta el sentir general de la población. No se refiere a la política sino a los políticos. La política es imprescindible para dirimir los intereses contrapuestos de los ciudadanos, según decía ya el sabio Solón de Grecia.

George Orwell hablando en la BBC

Una cita de Manuel Azaña, allá por los años treinta y recogida en sus obras completas dice que “La República no puede vivir de prestigios oficiales, o sea de engaños solemnes. Ninguna institución valdría la pena de conservarla si no pudiera resistir el acero de la verdad”.

No podemos cambiar los hechos, como tampoco podemos influir en su verdad, por el mero hecho de emitir un juicio o por un impulso del deseo. Las cosas son como son. Y si los políticos son un problema es porque tienen una cierta indiferencia hacia la verdad que pretenden camuflar o desvirtuar.

La política misma, escribió Orwell, es una masa de mentiras,evasivas, estupidez, odio y esquizofrenia. Y precisamente porque todas las cuestiones son políticas, esa masa amenaza invadir y extinguir las responsables energías de todo discurso humano. No se puede vivir sin política que invade todo el espacio de los intereses públicos y privados.

Los políticos caen en el precipicio al que los arroja la opinión pública cuando actúan al margen de los hechos y piensan que las gentes son una panda de imbéciles a los que se les puede convencer con cualquier ocurrencia.

Que el presidente Rajoy esté instalado en su soledad hamtletiana y no sepamos si va a pedir el rescate o no, si no comparecerá en el Congreso en las próximas semanas, si no comunica cuál es el inmediato futuro que nos espera, si ya no habla siquiera de cómo crear empleo, si permanece indefinidamente en su silencio, no estamos ante un político que afronte los hechos con valentía. Estamos ante su propia caricatura.

Que el ministro de Asuntos Exteriores, García Bargallo, nos diga ahora que lo ocurrido ayer en el Camp Nou ofrece una mala imagen y perjudica a España, me parece un despropósito. O que el president Artur Mas se haya envuelto con la bandera de la independencia en el camino hacia la libertad, palabras de Oriol Pujol, es una desconsideración hacia tantos catalanes que no alcanzan a llegar a fin de mes, que huyen al extranjero en busca de trabajo, que no saben cómo están las finanzas catalanas o qué ocurrirá con el sistema sanitario y la educación. Tampoco saben nada sobre lo que ocurre con la corrupción política que se eterniza en los tribunales.

En su breve ensayo sobre la verdad, Harry G. Frankfurt dice que “nuestro éxito o fracaso en cualquier cosa que emprendamos, y por tanto en la vida en general, depende de si nos guiamos por la verdad o de si avanzamos en la ignorancia o basándonos en la falsedad”.

La baja valoración de los políticos es su falta de compromiso con los hechos, con la verdad y con el compromiso para resolver los problemas que tiene toda sociedad. Da la impresión que su gran y única preocupación es ser reelegidos.

  11 comentarios por “Los políticos, que no la política, son un problema

  1. Sr. Foix: En este artículo Vd. expresa toda la lógica de la verdad y la realidad actual de nuestra Democracia Constitucional.

    Que ya ha sido secuestrada y dominada por la Corruptocracia de todos los PRESUNTOS, que medran introducidos como topos dentro de las entrañas del poder. Tanto del central como del autonómico.

    Rosamaria: He leido y tomado buena nota de tu respuesta, citando y transcribiendo el artículo publicado por varios diarios económicos alemanes por su corresponsal en España, Stefanie Claudia Müller.
    Corresponsal alemana en Madrid y Economísta.

    Veo que es un muy buén artículo, realista y muy bién documentado sistemáticamente.

    Te felicito sinceramente por citarlo aquí. En el Blog de nuestro honorable Sr. Lluis Foix.

    Por mi parte opino, que en España existen 2 mentalidades económicas diferentes.

    * La mentalidad de la Economía inproductiva, vorazmente recaudatoria y recortante de sueldos y aumento de impuestos, subvencionante y no cotizante enfrentada a:

    La mentalidad de la Economía productiva, creadora de artículos, fabricados y creadora de empleo,consumidores y porlo tanto de cotizantes al Estado y a la Seguridad Social.

    En medio habemos de convivir con la * Corruptocracia en que han convertido a nuestra * Democracia Constitucional, todos los corruptores y corruptos que medran infiltrados como topos dentro de nuestro *sistema y de nuestras varias *Gobernancias.

    Como resultado el *despilfarro del gasto del *Estado y sus autonomías está descontrolado y es inasumible.

    Conclusión: De seguir así y todo indica que no cambiará la *Medrancia actual, por lógica todos los españoles que aún tenemos sentido común, ganas y voluntad de trabajar, llegamos a la conclusión lógica de que no tenemos más remedio que pedir la separación ó el divorcio de la *pareja España.

    Por incompatibilidad de mentalidad y de carácteres.

  2. palabras de Oriol Pujol, es una desconsideración hacia tantos catalanes que no alcanzan a llegar a fin de mes, que huyen al extranjero en busca de trabajo, que no saben cómo están las finanzas catalanas o qué ocurrirá con el sistema sanitario y la educación. Tampoco saben nada sobre lo que ocurre con la corrupción política que se eterniza en los tribunales…:.
    Leido en el muro deRamon Colom Esmatges,( de Millenium, que ha dejado de ser un buen pgm para algunos…..polemica decision.)
    En resumidas cuentas: desconfíen ustedes (a no ser que sean de derechas, claro) de quienes jamás tienen presente en sus escritos a la creciente multitud de los que padecen en sus propias carnes el sufrimiento, el dolor o la explotación generados por una estructura social y económica injusta. Una ausencia tan clamorosa no puede ser olvido ni descuido: es opción firme y decidida. Legítima, por descontado, pero que más valdría, por el bien de todos, que quedara explicitada por sus autores. Aunque sólo fuera para evitar malentendidos. O, con más precisión, para saber con quién nos estamos jugando los cuartos (los nuestros, eso siempre).

    Manuel Cruz es catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Barcelona. El Pais 06/10/2012

  3. La Generalitat ha habilitado siete polideportivos para alojar españoles

    Al menos ochocientos mil ciudadanos procedentes de la práctica totalidad del territorio español podrían haber entrado ya en Catalunya en solo tres días, después de conocerse las últimas declaraciones del gobierno de la Generalitat, y más de dos millones de vehículos se encuentran bloqueados en gigantescos atascos que, en ocasiones, llegan a atravesar varias provincias y dan la vuelta sobre sí mismos para quedarse al revés mirando a una comunidad autónoma diferente a la que pretendían llegar. La Guardia Civil cree que más de trescientos mil españoles han optado por pasar por Finlandia para ganar tiempo.

    Por otro lado, una gran parte de los ciudadanos que se dirigen hacia Catalunya y han quedado atrapados en los atascos están abandonando los automóviles y avanzando campo a través guiándose por el musgo de los árboles y el brillo de la Estación Espacial Internacional. Los caminantes combaten el cansancio y las inclemencias del tiempo con resignación y paellas de pollo y conejo. El Instituto Nacional de Estadística cree que si siguen llegando españoles a este ritmo los catalanes podrían caer al mar.

  4. !Como me ha gustado su articulo ! Cuanta razon tiene . Y que bien documentado , con frases tan importantes y tan basicas. Parece imposible que una realidad tan cristalina ,y quizas por esto, no sea perceptible por la clase politica, que la deberian de tener como paradigma. Una pena. La imagen que damos es una triste imagen. Le agradezco su clarividencia. A mí me hace sentir mejor.

  5. Traducción de un artículo publicado el jueves en varios periódicos económicos alemanes, por su corresponsal en España
    *Stefanie Claudia Müller es corresponsal alemana en Madrid y economista;

    Hoy, 6 de septiembre, se encuentran en Madrid los gobiernos de Alemania y España, acompañados de un nutrido grupo de empresarios, y donde seguro hablarán sobre las condiciones para poder otorgar más ayudas financieras a España o a su sistema bancario. En los dos lados se ha elevado el tono en los últimos meses y es con gran expectación que España espera ahora la decisión que va a tomar el Tribunal Constitucional alemán, que esa sí es crucial, el día 12, sobre la conformidad o no del rescate europeo y las obligaciones derivadas para los alemanes.

    En Alemania crece la critica contra la supuesta “mentalidad de fiesta” de los españoles; en España los medios cada vez son más negativos con la supuesta dureza de la canciller Merkel. Pensamos que la situación es mucho más compleja de lo que presentan ambos gobiernos y la mayoría de los medios. España no es Grecia, pero España puede ser un paciente crónico si Alemania, junto con Europa, no contribuye a solucionar sus verdaderos problemas.

    España no debería recibir más dinero sin que se cambie a fondo el sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía política aliada con la oligarquía económica y financiera, y sin que se aumente la participación ciudadana real en las decisiones políticas. Para no perpetuar la crisis y endeudar a los españoles durante generaciones, el Gobierno español debe reformar a fondo la administración de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, en su mayoría en bancarrota y completamente fuera de control, sometiendo a referéndum el modelo de Estado.

    Este tema es la clave del futuro de España, porque las regiones, ayuntamientos y diputaciones son los responsables de los dos tercios del gasto público -234.000 millones frente a 118.000 el Estado en 2011-, excluyendo la Seguridad Social -23.000 millones-, y este gasto se realiza en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables. Las razones verdaderas de la crisis del país, en consonancia con lo dicho, nada tienen que ver con salarios demasiado altos -un 60 % de la población ocupada gana menos de 1.000 euros/mes-, pensiones demasiado altas -la pensión media es de 785 euros, el 63% de la media de la UE-15- o pocas horas de trabajo, como se ha trasmitido a veces desde Alemania. A España tampoco le falta talento, ni capacidad empresarial ni creatividad. Tiene grandes pensadores, creativos, ingenieros, médicos excelentes y gestores de primer nivel.
    La razón de la enfermedad de España es un modelo de Estado inviable, fuente de todo nepotismo y de toda corrupción, impuesto por una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica, y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio. En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista. Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.

    Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos de rescates, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia, 23.000, y el Ejecutivo acaba de darle 5.000 millones urgentemente para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos. ¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que la razón es la siguiente: los bancos no quieren que la UE investigue sus cuentas.

    Control estricto y duras condiciones. Ya el caso de Grecia ha demostrado que las ayudas europeas tienen que estar vinculadas a un control estricto y condiciones duras. Esas condiciones no pueden solamente representar recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como hace ahora el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa . Se tiene que cambiar más en España que cortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en Alemania, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar. Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno, que uno solo puede llegar a una conclusión: el dinero de Europa no puede ser manejado por personas tan increíblemente venales.

    La pasada semana el ministro de Industria Soria -imputado también por corrupción urbanística en Canarias- acusó al ministro de Hacienda en el Consejo de Ministros de favorecer descaradamente a la empresa líder de renovables, Abengoa, de la que había sido asesor, en la nueva regulación de estas energías, que reciben más de 7.000 millones de euros de subvenciones anualmente. Y Rajoy, al que entregó una carta probatoria, ni dijo ni hizo absolutamente nada.

    No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia.

    Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Los últimos datos de las cuentas públicas conocidos la pasada semana son escalofriantes. El déficit del Estado a julio ascendió al 4,62% del PIB, frente a un déficit del 3,5% comprometido con la UE para todo el año (del 6,3% incluyendo regiones y ayuntamientos). Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa. 101.000 millones de gasto a julio frente a 52.000 millones de ingresos, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto comprometidos con la consolidación fiscal.

    El tema del déficit público es algo que roza la ciencia ficción, y que ilustra perfectamente la credibilidad de los dos últimos gobiernos de España. En noviembre de 2011, el Gobierno dijo que el déficit público era del 6% del PIB; a finales de diciembre, el nuevo Gobierno dijo que le habían engañado y que el déficit era superior al 8%, y que se tomaba tres meses para calcularlo con toda precisión. A finales de marzo, se dijo que definitivamente era del 8,5%, y ésta fue la cifra que se envió a Bruselas. Dos semanas después, la Comunidad de Madrid dijo que sus cifras eran erróneas y el Ayuntamiento de la capital igual… el déficit era ya del 8,7%.

    Sin embargo, la semana pasada el INE dijo que el PIB de 2011 estaba sobrevalorado y, con la nueva cifra, el déficit era del 9,1%; dos días después, Valencia dijo que su déficit era de 3.000 millones más; o sea, que estamos en el 9,4% y las otras 15 CCAA y 8.120 ayuntamientos aún no han corregido sus cifras de 2011. Lo único que sabemos es que están todas infravaloradas. El déficit real de 2011 puede estar por encima del 11%, y en 2012 se esta gastando el doble de lo que se ingresa. Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.

    Claramente, la joven democracia española tiene todavía muchos déficits de representatividad y de democracia que deberían interesar a la canciller Merkel y también a Europa, si queremos evitar una Grecia multiplicada por cinco y salvar el euro. Esto es lo que ha hecho posible el despilfarro masivo de las ayudas europeas, con una asignación disparatada de las mismas, a pesar de que estas ayudas han supuesto una cifra mayor que la del Plan Marshall para toda Europa.

    Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico nepotista y corrupto se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera, muchos en Alemania. Esa situación nos ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OECD. La antaño fuerte clase media española está siendo literalmente aniquilada.

    Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. La crítica del Gobierno alemán y sus condiciones para un rescate de España se deberían concentrar en la solución de esos problemas. En caso contrario, solo conseguirán que una casta política incompetente y corrupta arruine a la nación para varias generaciones.

    *Stefanie Claudia Müller es corresponsal alemana en Madrid y economista;

  6. Sr.Foix: Aunque siempre es complicado generalizar, la clase política funciona a 12 v y los ciudadanos a 220 v; la energía y la forma de obtenerla que unos necesitan para funcionar no es válida para los otros…

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