La quinta Alemania

La Quinta Alemania, libro de Rafael Poch, Àngel Ferrero y Carmela Negrete

La Quinta Alemania, libro de Rafael Poch, Àngel Ferrero y Carmela Negrete

Es una opinión común que la situación de extrema austeridad en la Europa meridional durará hasta que se celebren elecciones en Alemania en septiembre y se sepa si la canciller Merkel consigue una mayoría suficiente para seguir con la misma política o bien ofrece una alternativa que suponga ponderar los riesgos de una hegemonía económica alemana.

Si tiene una alternativa, no lo sabemos, y ahora nos hemos de limitar a suposiciones sobre lo que pasa por la mente de esta señora que cada vez es más discutida en Europa porque sus recetas no son satisfactorias.

Merkel ha dicho que si el euro cae, también cae Europa. Pero son muchas las voces en su país que piensan que una manera de que la Unión Europea se sostenga es una voladura inteligente y controlada de la moneda única. Sería ciertamente la admisión política de un fracaso de lo que tan laboriosamente elaboraron Mitterrand y Kohl.

He leído el libro de Rafael Poch La quinta Alemania, una visión pesimista sobre el futuro que nos espera a todos. Nos habla de la primera Alemania, fragmentada y preindustrial, anterior al siglo XIX, que terminó con Napoleón. La segunda es la creación de Bismarck tras ganar tres guerras y entrar en París después de haber vencido y humillado a la Tercera República Francesa y proclamar en Versalles la unidad alemana. Esta Alemania se extiende hasta después de la Gran Guerra, nacida en los estados mayores del káiser Guillermo y protagonista de las matanzas que se perpetraron inútilmente en batallas como la de Verdún.

La tercera Alemania fue la de Hitler y los campos de exterminio, aquellos doce años nefastos que sembraron el sentido de culpa individual y colectiva en el pueblo alemán. La cuarta Alemania es la dividida en dos después de la guerra y que estuvo tutelada por Estados Unidos y la Unión Soviética durante la guerra fría.

La quinta Alemania, nos dice Poch, arranca de la unificación de 1990 y es la que vuelve a dar miedo en Europa incrementando la germanofobia y el antieuropeísmo. Me cuesta mucho aceptar la conclusión de que «si dos Alemanias anteriores desembocaron en grandes guerras, la quinta Alemania apunta claramente hacia la desintegración europea». Sería el desastre.

El libro está muy bien documentado y su lectura es necesaria para tener otra visión sobre Alemania y el futuro de Europa. Pero pienso que los alemanes no cometerán el error de dominar Europa por otro medio que no sea la fuerza sino la economía. Sería terrible para ellos mismos y para todos aunque la desigualdades que se han generado en Alemania y en el resto de Europa sugieren grandes tensiones continentales. El proyecto de la Gran Desigualdad es tan negativo que nos llevaría de nuevo a la barbarie en Europa y posiblemente en el mundo. Es demasiado tenebroso para que los alemanes no se den cuenta.

Publicado en La Vanguardia el 30 de mayo de 2013

11 comentarios

  11 comments for “La quinta Alemania

  1. francis black
    30/05/2013 at 16:57
    • 30/05/2013 at 17:23

      Sensacional la visión de Perich…

      • Àfrica
        31/05/2013 at 11:53

        En 1973 !!!qué poco aprendemos…

    • Rosamaria
      30/05/2013 at 19:25

      FENOMENAL PERICH !!
      Queda constancia que no hem avançat gaire….eh ?

  2. dogbert
    30/05/2013 at 16:48

    Rafael Poch es un rara avis persistente y resistente como corresponsal de un gran periodico centrado y sin extremos como es La Vanguardia.
    Rafael Poch tiene su propia vision nada centrista y pelin extrema de la realidad alemana, que tan bien conoce, y europea. Coincido. Coincido tambien en su lucida intervencion en programas de television politicamente incorrectos (sin pasarse) como lo hizo en el Salvados de Evole dedicado al supuesto milagro aleman, que lo es pero no (tampoco) para la gran mayoria.
    Coincido tambien en el Proces Constitient, al que Rafael Poch
    apoya con un video.
    Un Proces Constituent que aboga por un punto y aparte y volver a empezar, pero de otra manera, tambien reempezar Europa, aun y con los alemanes que seguiran siempre siendo alemanes, que se saben y se temen como escorpiones, pero que seguiran ejerciendo de tales por los siglos de los siglos, en la quinta Alemania y en la enesima.

  3. Joan Martorell i barberà
    30/05/2013 at 13:30

    30 de maig 2013
    BRUSSEL-LES
    El poder està a Brussel-les, d’acord?
    Algú hauria de fer-li veure a Olli Rehn ,Comissari d’economia alló que no vol aprendre de l’experiècia de tres anys perduts en el fracàs: A més impostos, menys recaudació i per tant més dèficit, menys consum i més misèria. A més retallades, més atur.
    Eur opa s’en sortirà peró primer cal saber tota la veritat i la veritat, passa per saber exactament quina és la situació real de Alemanya: La bossa de morositat dels seus Bancs, la situació de les seves Ca ixes, de quina clientela depen les seves exportacións.
    Aclarit aixó que no ho està, segurament ens adonariem que si Alemanya la va salvar el Pla Marshall ara per salvar a Europa el camí correcte passa per un Pla Merkel ,que potser hauria de passar, ves a saber per Wasington, per Beijing., si tant fotuts estem.
    Ves a saber potser com diu la meva dona que les ensopega totes, “hem perdut una altre guerra”.
    Parlem clar d’una punyetera vegada només pel camí de la veritat salvarem a Europa. El grn repte, irrenuciable de la Unió Europea.
    JOAN ARTORELL I BARBERÀ
    Carretera de Terrassa 30
    08230 MATADEPRA
    Telf 937870535
    DNI39054045E

    • Rosamaria
      30/05/2013 at 14:18

      I no t¡oblidis Joan, que també cal depurar responsabilitats de tots aquells que són responsables del desastre…..perque a dia d’avui, encara no hi ha ningú a la presó.

  4. belsetan
    30/05/2013 at 11:36

    Creo que en la creación del euro se dio un paso en falso. La idea que era magnífica adolecía de la falta de un poder político unificado que le diese fuerza, de un supervisor efectivo y de política común estructuradas.
    Se creo el euro como moneda común y un BCE que inicialmente se ocupaba de contener la inflación y poco más. El euro no estaba respaldado por una unión política suficiente y sin organismo regulador con poder eficiente. Así cada país continuaba con su política económica propia preocupándole más «que hay de lo mío» también Alemania, y mirando para otro lado a la hora de hacer planteamientos globales. A esto se suma una estructura gobernante en Bruselas más preocupada por visiones economicistas que por visiones sociales.
    El resultado lo estamos viendo y como no se de un golpe de timón el desastre esta asegurado.

    • Rosamaria
      30/05/2013 at 13:22

      Hay alguien , en el mundillo político europeo, que apunte maneras para dar ese «golpe de timón?……pues eso.

  5. Rosamaria
    30/05/2013 at 11:10

    Se m’han posat els pels de punta llegint el seu article, Sr. Foix…..i pensant en paral.lel, en la nul.la «Intel.ligència Politica» , la nul.la «Capacitat d’empatia amb el poble» i el desmesurat interés pels diners, de la casta política actualment en el poder….

    Així que…..pot passar qualsevol cosa !!

  6. 30/05/2013 at 11:06

    Sr.Foix: he leido el libro de Rafael Poch y le puedo asegurar que me produce las mismas inquietudes que las que Vd nos expone hoy… mi inquietud proviene de la lógica que expone Poch en el desarrollo de su libro, comparto el criterio debido a que los hechos están demostrando que algo huele a podrido en toda esta situación, creo que hemos pecado de incautos, de pusilánimes, nos han vendido una historia de Unificación Europea que nos ha seducido, nos han engañado con una moneda única que esta coja desde su inicio…ahora nos despertamos y nos damos cuenta que hay muchas cosas que no cuadran, pero que estamos endeudados hasta las próximas diez generaciones y en manos de gente poco fiables…

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