Las imágenes no mienten

La devastación que se observa en muchas ciudaders de Ucrania la ha producido el ejército de Vladimir Putin

Las imágenes no engañan. Ucrania es víctima de una agresión que destruye bloques de viviendas, hospitales, supermercados, teatros y refugios improvisados en rincones aparentemente seguros. Es la guerra en su faceta más cruel que fue iniciada por Vladímir Putin el 24 de febrero sin hacer caso de todas las súplicas de varios lí­deres occidentales en la larga mesa del Kremlin para que no atacara Ucrania. Conocemos el principio pero no cuándo ni cómo será el final.

Los kremlinólogos de la guerra fría se han convertido hoy en los putinólogos que intentan transmitirnos sus deducciones sobre los planes del presidente de Rusia. Hay apaciguadores de diversos grados que nos trasladan a las causas de esta guerra sin reparar en las consecuencias de acciones criminales que han desplazado a diez millones de ucranianos de sus casas, cuatro millones de ellos ya han cruzado las fronteras orientales.

Esta barbarie no la ha provocado el heroico presidente Zelenski ni los supuestos nazis que la propaganda del Kremlin se empeña en presentarnos como los enemigos de Ucrania y de Rusia. El que bombardea es Putin, y los ucranianos que todavía quedan en sus ciudades se defienden como pueden atacando con los medios de que disponen, muy inferiores en proporción.

La guerra es el gran fracaso de la civilización y es otra vez en Europa donde se incuba un conflicto que tiene dimensiones globales. Los periodistas que cubren la guerra son los únicos que nos trasladan la magnitud de la tragedia. Plàcid Garcia-Planas y Joaquín Luna llevan muchos días enviándonos para estas páginas lo que ven y observan. El relato de uno de los reporteros de la agencia Associated Press sobre cómo fueron rescatados del hospital de Mariúpol desde donde informaban con uniformes médicos prestados es escalofriante. Putin está golpeando con saña a la población civil. Pero el que aparece telemáticamente en varios parlamentos democráticos y envía un mensaje cada día a los suyos y al mundo es el presidente Zelenski, que resiste, no se sabe hasta cuándo, una guerra de desgaste como las que asolaron Europa dos veces el siglo pasado.

Sospecho que más pronto que tarde llegará la opacidad informativa y se hará de noche en Ucrania. Al neutralizarse los testigos independientes es cuando el instinto más perverso de la condición humana actúa sin escrúpulos. Los sentimientos predominan sobre la realidad y se crean opiniones compactas que dan paso al populismo más elemental y peligroso.

Resurge con fuerza la figura de George Orwell y su profético libro 1984, en el que hablaba del Ministerio de la Verdad, el doble pensamiento, el Ministerio de la Paz que desata la guerra y la mirada omnipresente del ojo del Gran Hermano, que lo observa todo y lo tergiversa como le conviene con tal de anular el criterio del individuo.

Puede que Putin gane esta guerra, pero difícilmente conseguirá el respeto y la sumisión de los ucranianos, que no olvidarán el sufrimiento arbitrariamente recibido. El problema es si con fagocitar a Ucrania se acabará el mal sueño. Si Putin cruza territorio OTAN, la respuesta de Biden y los aliados europeos está escrita sobre las pizarras de los mandos militares. Si no se evita la confrontación, las tinieblas volverían a caer sobre Europa, que es muy fuerte y a la vez muy frágil. Es la lucha secular entre la tiranía y la libertad, entre la verdad y la mentira.

Publicado en La Vanguardia el 23 de marzo de 2022
 

  4 comentarios por “Las imágenes no mienten

  1. Putin ahora se cree omnipotente y poderoso. Incluso se atreve a amenazarnos con el tema de su poder nuclear, ect.

    Acusa a Occidente de lo que ocurre a Rusia. Pero no se da cuenta de que su principal enemigo ruso, es … Él… mismo. Incluidos sus propios colegas ó compañeros que aún le secundan, pero que un día actuarán contra… Él. … Ya le ocurrió al Cesar y a muchos iguales, como Hitler ( por ejemplo )que tambien tenian el poder absoluto y se lo creían.

    Solo es cuestion de tiempo.

    ¡ That’s the question !

  2. LES IMATGES NO MENTEIXEN. ESPANYOLS AMB PUTIN

    1.- Les imatges no enganyen. Vladimir Putin és el gran responsable de la devastació d’Ucraïna, poble sobirà, i del sofriment i mort de la seva gent.

    2.- La política putinesca va començar fa temps. Reis, presidents, polítics, economistes d’Occident visitaven a Putin i al seu cercle de màxima confiança al Kremlin amb cordialitat, servilisme i un somriure a la boca. Les imatges estan a les hemeroteques, ho certifiquen avui i queden per la història. Personatges espanyols que s’han reunit amb Putin com el rei Juan Carlos I, el rei Felipe VI, el president José Maria Aznar, el president Mariano Rajoy, el president José Luís Rodríguez Zapatero, Josep Borrell… i altres.

    3.- Destaca el cas de Juan Carlos. Va rebre el Premi Estatal de Rússia, màxim guardó d’aquest país, de mans de Vladimir Putin (19 de juliol del 2012). El rei espanyol i el dictador rus es varen intercanviar públicament paraules d’elogi i solidaritat en nom de Rússia i Espanya. La pregunta es si l’inquilí de la Moncloa i el del Palau de la Zarzuela han ordenat, o no, a Juan Carlos que retorni a Putin aquesta condecoració donades les terribles imatges i sagnants cròniques que ens arriben de l’infern d’Ucraïna.

  3. Este nuevo Hitler, tiene sus millones de seguidores y ejecutores de sus ordenes y deseos, proque les dice lo que ellos quieren oir.

    Por si mismo, no sería un peligro, sino tuviera a sus millones de seguidores y ejecutores que le obedecen a ciegas.

    ¡ Los pilotos bombardeadores, … por ejemplo. ….. Ect,ect,,,

    ¡ That’s the question !

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