Maduro, capturado y deportado

Nicolás Maduro ha sido capturado por elejército de Estados Unidos y será conducido a un tribunal de Nueva York. Su dictadura ha terminado.

El presidente que iba a detener las guerras ha empezado una contra Venezuela con una brillante operación militar que ha detenido y capturado al presidente Maduro y señora que se encuentran en poder norteamericano pendientes de un juicio que se celebrará en su día en un tribunal de Nueva York.

Donald Trump ha comparecido ante el mundo para declarar que Estados Unidos controlará Venezuela hasta la transición a un sistema que no ha especificado cómo será ni quién lo va a gestionar. Las acusaciones al presidente capturado se refieren a delitos de narco terrorismo y de acciones criminales. Los detalles de la operación preparada durante meses se conocerán con toos los pormenores.

El golpe militar contra Venezuela es una fuerte sacudida geopolítica global. Estados Unidos han vulnerado voluntariamente el derecho internacional violando la carta y el espíritu de las Naciones Unidas. Es la legitimación de un cambio de régimen por la fuerza. Si lo hace Trump en Venezuela o en cualquier país del patio trasero de Estados Unidos en América Latina lo puede perpetrar Putin en Ucrania o Xi Jinping en Taiwan. Las reglas de juego se han roto.

Por muy detestable que sea un régimen dictatorial como era el de Maduro en Venezuela no puede derrocarse por la fuerza. Las experiencias recientes demuestran que los cambios de régimen violentos no conducen ni a la democracia, ni a la paz, ni a la prosperidad sino al caos, a la guerra civil y a otra dictadura. Iraq, Libia, Siria y muchos de los levantamientos populares de las primaveras árabes no condujeron a la democracia.

Trump decidió la operación sin informar al Congreso con el argumento de que las filtraciones habrían hecho imposible el éxito del dispositivo militar. Incluso el presidente George W.Bush Pidió un apoyo del Congreso para invadir Iraq en 2003 y todos los presidentes han justificado los ataques de drones contra grupos terroristas amparados en una ley de 2001. Trump ha atacado Venezuela por su cuenta sin considerar ninguna disposición legal, institucional o política.

El éxito de la operación anunciada triunfalmente por Donald Trump y su equipo, tropieza con dificultades mayores. La primera es cómo va a controlar Estados Unidos un país con una dictadura de más de veinte años. Ha dicho que la Nobel de la Paz, Corina Machado, no tiene el respeto ni el apoyo dentro del país para sustituir a Maduro a pesar de haber ganado las elecciones.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha proclamado después de la intervención de Trump que el único presidente es Nicolás Maduro que está camino de los tribunales neoyorquinos. En las calles de Caracas y de las ciudades no ha habido manifestaciones. Ni a favor de Maduro ni a favor de Estados Unidos. Espera tensa y confusa.

La operación sigue en marcha. Habrá que esperar qué actitud adoptan los pesos pesados del régimen militar y los políticos que han apoyado y han formado parte de la dictadura. Y cuántos seguidores tienen. Trump dice que no habrá soldados norteamericanos en Venezuela. Pero si el nuevo orden no tiene caras y estructuras definidas será muy difícil que arraigue y funcione.

El hecho cierto es que Maduro ha sido capturado y está en manos del ejército norteamericano. Cómo se controla un país como Venezuela no se decide en una rueda de prensa después de una operación militar muy bien perpetrada. Lo más preocupante para todos es que hemos entrado en un mundo en el que la ley no tiene la última palabra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  10 comentarios por “Maduro, capturado y deportado

  1. Trump ha decidido que es el amo supremo del país y puede hacer lo que le venga en gana…..sobretodo si puede sacar tajada.
    Y un monton de adictos recogiendo lo que a él le sobre…..2026 empieza con ganas……..
    Que Deu hi faci més que nosaltres!

  2. La operación militar no ha sido para llevar la democracia a Venezuela. Trump ha quitado un dictador (Maduro) para poner a otro (él). Solo es “business”. Tal vez sea la solución menos mala, después de todo. Normalmente, cuando se descabeza un regimen tiránico sigue una cruenta guerra civil, pues los alcones y clanes del antiguo regimen se pelean para heredar los restos podridos del sistema. Una dictadura controlada (por llamarlo de alguna manera) es el mal menor comparado con el caos de una guerra civil.

  3. Siento verguenza por USA, que un maton inculto y vanidoso se crea con derecho a intervenir en los estados como lider elegido del mundo occidental.
    Estoy de acuerdo con el articulo.
    Mi cardiologo y mi pneumologo son venezolanos exiliados. Supongo que estan contentos por la caida de Maduro pero tambíen descontentos con las formas.

  4. El artículo del Sr. Foix es un ejemplo de moralismo selectivo y de ceguera ideológica. La caída de una dictadura narcoterrorista se convierte en problema no por lo que fue el régimen de Maduro, sino por quién precipita su final. El derecho internacional aparece como coartada tardía, invocado solo cuando el desenlace no gusta.

    Mientras venezolanos celebran el fin de un sistema que los empobreció, persiguió y expulsó, buena parte de la izquierda occidental llora, como ha señalado Javier Milei, no por el pueblo sino por el fracaso de su propio relato. Dicen amar la democracia, pero se incomodan cuando el pueblo festeja su liberación; dicen defender a los oprimidos, pero desprecian su alegría si no encaja en su marco ideológico.

    Foix condena la fuerza, pero no explica cómo debía caer una dictadura que no respetaba leyes ni elecciones.

  5. Maduro era un dictador montado un enorme y burdo fraude electoral y que durante veintiséis años violó DD. HH. de los venezolanos, según ha constatado la ONU. Si la intervención militar que lo desalojó del poder contraviene el Derecho Internacional, es necesario revisar las normas y criterios de manera que la comunidad internacional no quede inerme ante el avance del autoritarismo en el mundo.

  6. Mi opinión:

    Los Estados Unidos de Donald Trump han atacado Venezuela y secuestrado a Nicolás Maduro no porque el presidente venezolano sea un capó de una mafia dedicada al narcotráfico, como muchos otros que sí lo son y que efectivamente se encuentran en otros países del continente. Tampoco porque su régimen por la comunidad internacional occidental sea considerado una dictadura que oprime a los que se oponen, como muchas otras que son intocables. Sino porque su Estado controla unas de las reservas más importantes de petróleo del mundo con alrededor de 300.9 mil millones de barriles según la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y la propia EIA (Administración de Información Energética de los Estados Unidos). La producción actual de Venezuela, que en los años setenta del siglo pasado llegó a producir 3,5 millones de barriles diarios, hoy debido a múltiples factores, entre ellos la inestabilidad política y las sanciones, y el envejecimiento de la infraestructura, es desconocida y puede que no pase del medio millón de barriles. Los Estados Unidos hoy son un productor neto en petróleo y gas, pero controlar el petróleo de Venezuela le podría permitir tanto acaparar una mayoría en la producción mundial y marcar de esta manera el precio en los mercados, como estrangular económica y energéticamente a aquellos Estados que se le opongan. Esta es la razón real y de peso de esta agresión militar contra Venezuela que automáticamente ha hecho entrar a ambos Estados técnicamente en guerra.

    Pero esto no es cosa sólo de Donald Trump sino de los Estados Unidos. La animadversión entre ambos Estados viene ya de lejos, al menos desde que el comandante Hugo Chaves Frias fue proclamado presidente y bajo su ideología del socialismo bolivariano quiso reapropiarse de las fuentes energéticas del país para redistribuir el beneficio de la PDVSA (Petróleos de Venezuela) entre los más desfavorecidos de su pueblo, había por así decirlo un plan en un cajón. Donald Trump lo ha hecho realidad, y lo ha hecho en función de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, que para lo que se respecta al continente americano se inspira en la Doctrina Monroe, de una forma extensiva, porque esta hacía referencia a la exclusión de la injerencia europea en el continente, a través de su máxima América para los americanos. Estos hechos quieren mandar dos mensajes claros y diáfanos: los Estados Unidos intervendrán militarmente en el continente cuando sus intereses sean comprometidos o puedan ser reforzados, pero también se va a intentar excluir o disminuir económicamente a las empresas de China, y de otros Estados, como pueden ser los europeos en el continente. Y esto afecta especialmente a España, la petrolera Repsol dispone, precisamente en Venezuela, aún de un importante negocio.

    Finalmente es imposible entender Venezuela y el hemisferio occidental, sin contemplar el mundo entero, en el que nunca había habido tantas personas viviendo mejor por efecto de la propia globalización económica que promovieron los norteamericanos, pero al mismo tiempo, un mundo en el han ascendido nuevas potencias como China, la India y Brasil, un mundo, ésta es la clave, en el que los recursos son limitados. Esta es pues después de todo la Guerra por la Civilización, aquella que se aleja de los grandes acuerdos de 1945 tras las Segunda Guerra Mundial, y que nos recuerda más al mundo de los Imperios del siglo XIX, y que todos sabemos cómo terminó. Con la diferencia de que el mundo hoy, incluido en el aspecto militar, no es el mismo, y por lo tanto es mucho más peligroso. Europa, por cierto, ni está, ni se la espera, otro día hablaremos de Ucrania.

    https://www.elinconformistadigital.com/2026/01/04/estados-unidos-ataca-venezuela-y-captura-a-nicolas-maduro-por-francesc-sanchez/

    Saludos

  7. Un dictador y presunto traficante de armas y drogas solo puede perpetuarse en el poder gracias a la aceptación —explícita o cobarde— de ciertos intelectuales y sectores de la izquierda.

    El régimen de Maduro encarceló a opositores, incluidos parlamentarios elegidos democráticamente, y forzó a muchos al exilio en España. Hoy, numerosos compatriotas celebran en Madrid su detención.

    La líder de la oposición, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, sigue viviendo escondida, sin que nadie sepa dónde. Durante años, el mundo miró hacia otro lado.

    El dictador ha campado impunemente demasiado tiempo, amparado por silencios cómplices y una indignación selectiva.

    Ahora le toca a él rendir cuentas ante un tribunal imparcial.

    Tarde, pero por fin, la justicia llama a la puerta de quien se creyó intocable.

  8. La visión del personaje encapuchado bajando con dificultad las escaleras del avión, un fotógrafo dos peldaños por delante captando la escena, el master del universo con aviso nominal a navegantes,…Una sensación de impunidad tremenda me rodea. El 26 empieza fuertecito. Y yo con estos pelos.

  9. No estoy seguro que el de la capucha fuera nicolas maduro.
    Si que estoy seguro que el show de Trump esta en pleno apojeo.
    La presidenta en funciones Delcy tiene mucho a ver en este tema que empezo a fraguarse hace medio año.
    El precedente lo podemos encontrar en Panama con la captura de noriega.
    Creo que estamos en un punto delicado en el que la hipocresia y el cinismo, por parte de todas las partes, me tienen un poco acollonado, aunque lo superare.
    ZP y pablito, mediadores de pro y bien pagados por el chavismo deberian estar al lado de… de por ejemplo esta colla de la cup que se han manifestado a favor de…de? ante el consulado de Venezuela en el Cap i Casal.

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