
El debate entre Laporta y Font se centró en las intervenciones emocionales y la gestión del club, dos maneras muy distintas de gestionar el Barça del futuro
Newcastle se fundó en el siglo II y fijó los límites del imperio romano con el célebre muro de Adriano. Es una ciudad cargada de siglos y su equipo de fútbol se fundó en 1892. La historia también juega porque carga de orgullo patriótico a jugadores y a ciudades enteras.
La inminencia del encuentro del Barça de Flick en St. James’ Park esta noche no puede hacer olvidar el insólito gol de Lamine en San Mamés. Otra genialidad que nadie se atreve a imitar. La Liga está lejos pero es muy asequible. El resultado de hoy es vital para pasar a cuartos de la Champions y poder aspirar al doblete más codiciado del fútbol europeo.
También puede trasladar porcentaje de votos a Laporta o Font. En el debate entre los dos candidatos del Grupo Godó y que seguí en la web de Mundo Deportivo me interesaban varias cosas. Una de ellas, cuándo se firmará la paz entre Messi y el Barça para que no tenga que visitar el estadio de noche y de incógnito. No basta una estatua. Es el mejor jugador de la historia que proclama su vinculación profesional y emotiva con el club de sus grandes triunfos.
Otra, cuál es el estado real de las finanzas. Una tercera, cómo serán los acabados del mayor estadio de Europa y por qué no se llegó a un acuerdo con una empresa del país para construirlo. La primera parte del debate la ganó Laporta y la segunda la ventaja fue para Font. El barcelonismo está contento, dice Laporta. Contraataca Font diciendo que no será por la gestión. El socio tiene la palabra. Las emociones son determinantes en el deporte. Pero está en juego cómo será el club en cinco años. Deportiva, patrimonial y financieramente.
Publicado en Mundo Deportivo el 10 de marzo de 2026



