Buen fútbol y gemidos

Mourinho ha sacado su mejor versión de sarcasmo al perder dos partidos y estar a seis puntos del Barça

El Madrid de Mourinho eclipsará la Liga. Tanto si pierde como si gana. Si empata también. Ha vuelto con su ego. Florentino se arriesgó al ficharle pensando que los años no pasan factura a una profesión tan efímera como la de entrenador. Ha optado por una fórmula vintage, del pasado, pensando que pondría en solfa a nombres relumbrantes como Mbappé, Vinicius, Courtois, Bellingham…, individualmente fenómenos, pero con un espíritu colectivo en decadencia.

Mourinho armará líos con los árbitros en vez de preocuparse de la crisis de juego de su equipo. Es lo contrario del Barça de Hansi Flick, que ha construido un equipo alegre, juvenil, goleador (31 en 7 jornadas) con jugadores que entran y salen del campo sin que se note. Rodri es el refuerzo perfecto para que Pedri se luzca. El compañerismo entre Raphinha y Lamine es insólito viendo cómo se pasan el balón para que el otro marque gol. Se turnan los penaltis.

Quizás el secreto del equipo es que cuando faltan dos minutos y van ganando cómodamente, corren y ponen todo el entusiasmo para apurar las jugadas hasta el final del encuentro.

Si el polaco Wojciech Szczesny se despista incomprensiblemente al sustituir al lesionado Joan Garcia, se echa mano del croata Dominik Livakovic, que acaba de llegar. La defensa Eric Garcia, Cubarsí y Joao Cancelo juega adelantada y frena los avances del adversario. El equipo ha ganado los primeros ocho partidos oficiales de la temporada.

Habrá tropiezos, empates y encuentros mediocres. Pero seis puntos sobre el Madrid y cinco sobre el Atlético y el Betis en la séptima jornada, no tiene nada que ver con los árbitros sino con lo más aproximado al fútbol de exquisita calidad.

Publicado en Mundo Deportivo el 22 de septiembre de 2026

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