Partida de póquer con Grecia

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, y el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker

Se han cumplido cien años desde que las naciones de Europa fueron a la guerra porque los planes de los Estados Mayores no coincidían con los de los gobiernos y los políticos. Cada uno iba por su cuenta. Los políticos no entendían lo que tramaban los militares y cuando quisieron detener la marcha hacia la locura que comportó la Gran Guerra ya era tarde.

Durante cuatro años, los gobiernos dependieron de la suerte de sus ejércitos hasta que la Conferencia de París de 1919 construyó una nueva Europa sobre millones de muertos. Empezaba un siglo de confrontaciones y de cambios que dibujaron nuevas fronteras sobre las cenizas de los imperios caídos.

Salvando todas las distancias y cambiando los países y sus actores, se podría afirmar que el mundo de la política y el de los mercados, las finanzas y los agentes económicos han perdido el contacto.

Europa y Grecia tensan la cuerda de sus relaciones hasta el punto de contemplar la posibilidad de la salida helena de la zona euro. El Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea -la troika- son los que llevan la iniciativa bajo el control a distancia del Gobierno alemán, de los bancos europeos y de los llamados proveedores que pretenden lógicamente recuperar sus inversiones en Grecia. Un juego muy peligroso.

El divorcio o la ruptura sería un desastre para los griegos pero también para los europeos. Una mayoría de griegos quiere permanecer en la zona euro. Pero el Gobierno de Tsipras pide ayuda a Merkel ­para que les salve sin hacer las reformas imprescindibles en su propio país. Llevamos muchos meses de negociaciones tensas en las que se ha utilizado un lenguaje casi tabernario.

Grecia ha aplicado algunas de las medidas de austeridad en los últimos cinco años pero su producción económica ha descendido un 25 por ciento. Un 20 por ciento de griegos trabaja en el sector público, después de un primer rescate, de muchas advertencias y de descubrir, por ejemplo, que hay 500 pensionistas que ya no están en el mundo de los vivos.

Son los datos y cifras esgrimidos por las autoridades monetarias los que mandan sobre las decisiones políticas. Grecia significa el 2 por ciento del PIB de la zona euro. La elección de un Gobierno de izquierda radical liderado por la coalición de Syriza en enero pasado ha hecho más complicada la relación con la troika. Se ha realizado ya un rescate y desde el punto de vista económico sería necesario aplicar un segundo. Grecia pide más euros para no entrar en bancarrota. Europa le dice que sí pero que debe presentar reformas creíbles, más ajustes y más sufrimientos para los griegos. Este es el nudo gordiano.

Es improbable encontrar una solución en términos económicos o financieros. Desde Europa se habla con el lenguaje de la austeridad y de Grecia llega una cierta petulancia ideológica sin las reformas mínimas. Angela Merkel ha dicho que la crisis griega es un problema existencial no sólo para Atenas sino para todo el pro­yecto europeo. La canciller ha repetido que «si cae el euro, entonces cae Europa».

¿Pueden el euro y Europa seguir adelante dejando caer a Grecia? No se sabe. El preacuerdo alcanzado el lunes en el Eurogrupo abre la puerta a una solución política. Es peligroso jugar con lenguajes distintos simplificando conceptos y mezclando situaciones. No está de más recordar que una de las razones de la creación de la Alianza Atlántica en 1949 fue la incapacidad de Gran Bretaña y también Francia de defender la seguridad de Grecia y Turquía en unos momentos en los que varios gobiernos europeos, Checoslovaquia, Polonia, Hungría y otros caían bajo el control de la Unión Soviética de Stalin.

La doctrina Truman nació precisamente para defender la zona de influencia occidental que se había concretado en la conferencia de Yalta.

Los encuentros de Tsipras con Putin contienen un mensaje inequívoco aunque Rusia en estos momentos no esté en condiciones de prestar mucha ayuda a nadie. Pero la crisis griega es preciso contemplarla en clave geopolítica. Putin busca aliados en Europa, una política que ha sido constante en el Kremlin desde la derrota de Napoleón hace ahora dos siglos, para suavizar los efectos de las sanciones pero, sobre todo, para no perder el pulso económico y militar que está librando con las autoridades de Ucrania, con una guerra abierta en la parte oriental de ese país.

Hay que encontrar una salida a la crisis a través de acuerdos a largo plazo. La confianza es tan frágil y los planes de Grecia para reestructurar su deuda son tan poco convincentes que esta partida de póquer puede acabar con el triunfo del más fuerte y la humillación del débil que buscaría alianzas alternativas.

A los griegos, en todo caso, les esperan tiempos míseros porque desde hace muchos años han hecho trampas entre ellos y con las cuentas falseadas que enviaban a Europa. A veces, un problema menor es la chispa de un gran incendio. Como hace cien años.

Publicado en La Vanguardia el 24 de junio de 2015

 

 

16 comentarios

  16 comments for “Partida de póquer con Grecia

  1. Rosamaria
    25/06/2015 at 10:09

    Es parla molt de les mesures per treure España, Italia i sobretot Grecia de la crisi….i molt poc de les causes que ens van portar a aquesta crisi….on són els culpables ?….

    Ens prenen els «calers» (estafa) i ara per recuperar-los els hem de pagar a un preu molt alt…`potser massa alt pel grau de cinisme de tot plegat.

    • Albert
      25/06/2015 at 11:31

      Es que…el mes fotut…Rosamaría, es que no els recuperarem mai mes, pero si que ens els fan i en els faran pagar repetits durant anys. Sense cap possibilitat de recuperarlos.

      Els corruptes del » Peix al cobe » de tot arreu del mon, ens han hipotecat el futur dels nostres fills i descendents.

      Pero tot i aixo, hem de continuar dient…» Siempre en pie aunque la tierra se hunda. » La vida es aixis.

    • 25/06/2015 at 12:32

      Toda esta gente Rosamaria viven de generarnos problemas, que para su solución, se transforman en grandes negocios, de los cuales ellos se benefician…

      • Rosamaria
        25/06/2015 at 13:49

        Estimats Albert i Bartolomé….quin fàstic tot plegat !!

        • Albert
          25/06/2015 at 14:26

          ¿ Ja ho pots dir…! Pero el mes cruel de tot…es que juguen amb la nostre bona fe.

  2. Albert
    25/06/2015 at 07:29

    Sr Foix y compañeros/as del blog: Estaremos de acuerdo en que todo empezó con la codicia, que aumenta, sigue y se agraba, con cada nueva generación que se incorporá al poder del capital y de la parte de la política más corrupta, que le sigue el juego.

    Y ahora ya está la tercera y joven generación ( Sin experiencia vivida, porque no ha sufrido en sus propias carnes, el drama cruel de la guerra, el hambre, el desamparo, el sin vivienda, ect… ) empezando a ocupar el puesto de privilegio. Y repetimos la historia, la sangre el sudor y las lágrimas.

    Aquellos que hemos vivido experiencias y años, intuímos que efectivamente, la 3ª guerra mundial ya hace unos pocos años está ya en marcha.

    Resumiendo: Empezo con la codicia, siguió con la corrupción de algunos que robarón a la caja del Estado y por ende a todos los ciudadanos que cotizán y al final el propio Estado, también lo acaba cobrando o substrayendo al pobre cotizante y al pensionista que ha cotizado toda su vida.

    Pero los del » Peix al cobe » de cada pais, estado ó nación siguen tan tranquilos con sus miles de millones de euros ó dolares, bién situados en paraisos fiscales protegidos.

    Y la partida de póquer, con las cartas marcadas, sigue y sigue…

    Al buen entendedor…

  3. anibal
    24/06/2015 at 18:57

    que interesante! Se puede hablar de los empleados públicos, o de los pensionistas que no están, o de reformas desconocidas por todos pero que no satisfacen… Nada se dice de quienes auditaban las cuentas y calficaban los bonos griegos…no se habla del pasado, como si la debacle se hubiera armado ayer por errores del pueblo. Somos el resultado de nuestra historia, y la irresponsabilidad europea del pasado no debe ser pagada, por el futuro de pueblos que fueron llevados a este presenten. Grecia no es europa, pero sin duda es el primer eslabon de una cadena de países europeos que esperan su turno para someterse a la troika. cuando quede la silla vacía que hoy ocupa Grecia, en este poker de poderosos, quien va a ser el primero en reclamarla?

    • Rosamaria
      25/06/2015 at 11:21

      Comparto completamente tu punto de vista..

  4. Magí de Cal Corona
    24/06/2015 at 16:01

    Quan hi ha una explossió, es pot produir «l’efecte simpatia». Com sabem, és que se’n originen d’altres, d’explosiona. Grècia pot ser un polvorí ?

  5. 24/06/2015 at 14:11

    Sr.Foix: si al final de todo este proceso, Grecia acaba bajando las pensiones, subiendo la edad de jubilación y aumentando el IVA,entonces habrá que deducir que esta partida de poker se juega con las cartas marcadas…

  6. francis black
    24/06/2015 at 13:18

    Vamos a 3 guerra mundial?

    • 24/06/2015 at 14:11

      Creo que ya estamos en ella Francis…

      • francis black
        24/06/2015 at 14:29

        Yo estoy ya buscando una isla pequeña y apartada para desaparecer de este mundo tóxico y llevar una vida relajada. Hay varias posibilidades pero si no tiene internet os echare de menos.

      • José A García
        24/06/2015 at 14:52

        Estamos en ella, y además solo unos pocos recuerdan lo que costó crear, entre otras cosas, el estado del bienéstar en el suglo XX,ahora al paso que vamos será de beneficencia.

        • Magí de Cal Corona
          24/06/2015 at 16:06

          L’estat del benestar ha estat patrimoni d’un nombre determinat de països. Al món sempre n’hi ha hagut, de misèria i guerres. La frase «no me apetece» és símptoma d’ignorància. Com també aquella: -Sóc un pobre mileurista …

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