La última utopía de Europa

El Papa Francisco y el presidente del Parlamento Eulropeo, Martin Schulz, en la entrega del premio Carlomagno en el Vaticano

El Papa Francisco y el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en la entrega del premio Carlomagno al Pontífice en el Vaticano

Los países más envejecidos del mundo son, por este orden, Japón, Italia, Alemania… España está entre los quince primeros. Tenemos un problema. Europa envejece y frena la entrada de miles de personas que tienen una media de edad de 23 años, se han educado, tienen esperanza y huyen de la guerra.

No ha sido fácil para la canciller Ángela Merkel el admitir un millón de refugiados el año pasado y aceptar las cuotas establecidas para este año. La mayoría de países europeos han vuelto la espalda a la acogida de refugiados. España puede exhibir la vergüenza de haber admitido sólo 18 cuando estaba previsto que acogiera más de nueve mil de acuerdo con las directrices de la cumbre europea de diciembre del año pasado.

Merkel ha cedido para frenar las tensiones de su partido y para detener la bajada de popularidad en las encuestas. Ha hecho un pacto con el presidente turco, Erdogan, para que su país aceptara acoger temporalmente a cientos de miles de refugiados a cambio de reabrir las negociaciones para el ingreso en la Unión Europea, principalmente la obtención de visas para todos los ochenta millones de turcos que quieran transitar por la zona euro.

Turquía es una solución y un problema. Sería una solución si el gobierno Erdogan se comportara democráticamente, no hubiera hecho dimitir a su primer ministro,no redujera la libertad de prensa a niveles de regímenes dictatoriales y no buscara una solución pactada con los kurdos que le exigen más autonomía y no ser perseguidos por los sucesivos gobiernos de Ankara.

Ha sido una solución momentánea, interina y muy frágil. Europa ha pedido a Erdogan que colaborara con la política antiterrorista a cambio de abrir las puertas de Europa a todos los turcos. El presidente turco ha respondido con un rotundo no. Ha dicho que “nosotros iremos a la nuestra y que Europa vaya a la suya”.

La política de los refugiados sirios, afganos, etíopes y otros perseguidos por la guerra o por sus posiciones políticas será una gran pesadilla para Europa que levanta vallas reales y burocráticas para impedir la entrada de tanta gente que pide una oportunidad en tierras pacíficas.

La entrada masiva de refugiados está desquiciando a Europa. Los partidos xenófobos y de extrema derecha suben en todas las elecciones de Europa central. Las políticas adoptadas por los 28 países miembros de la UE no son respetadas. La consecuencia es la debilitación de la idea de Europa, de su humanismo y de su capacidad para integrar a todos. Estamos retrocediendo.

Al recibir el premio Carlomagno en el Vaticano, el Papa Francisco ha pronunciado un breve discurso ante las máximas autoridades de las instituciones europeas. Copio dos párrafos:

“Sueño una Europa que promueva y proteja los derechos de cada uno, sin olvidar los deberes para con todos. Sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía”.

Ha hecho un llamamiento por la economía social y una crítica al desmadre de los beneficios desproporcionados. Ha pedido más equidad y más justicia distributiva.

Sueño una Europa, ha añadido, en la que el ser emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano.

Son avisos del último recodo de la historia de Europa, tan avezada a calamidades, para evitar lo peor.

 

3 comentarios

  3 comments for “La última utopía de Europa

  1. Albert
    07/05/2016 at 11:46

    Sr. Foix: » La última utopía de Europa «…también es la útopía de la… democracia. Debido a que los…corruptores de las instituciones…han conseguido convertirla en una corrupto-cracia institucionalizada, donde solo se enriquecen millonariamente los corruptores y los corruptos. Pasando inhumanamente de los millones de personas en el paro, el sin ingresos, el sin vivienda y el sin comida. Ademas de los cientos de miles de empresarios y empresas que han tenido que cerrar debido a los ahogantes impuestos y a los altos alquileres, ect.

    Al buen entend….

  2. 07/05/2016 at 10:58

    Sr.Foix: los primeros muros que hay que derribar son los mentales, este lavado de cerebro contínuo al que estamos sometidos, acaba por hacer mella en las mentes más desprotegidas y cala poco a poco, con las consecuencias que estamos viviendo…

  3. Desiderio de Sota
    06/05/2016 at 20:46

    Algo compensará que el alcalde de Londres sea musulmán…mientras no haya Brexit y la Gran Bretaña (minus Scotland siga en la UE. Aunque no se si los descendientes de Ricardo Corazón de León y del Cid Campeador llegarán a entenderlo, el camino de las cruzadas era uno de ida y vuelta…

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