Los extremos y la centralidad

Jeremy corbyn y Pedro Sánchez, líderes del socialismo británico y español, con pocas posibilidades de ganar elecciones

Jeremy Corbyn y Pedro Sánchez, líderes del socialismo británico y español, con pocas posibilidades de ganar elecciones

La reelección de Jeremy Corbyn como líder laborista en la conferencia del partido el sábado pasado es el síntoma del desconcierto en la izquierda europea que va abandonando los postulados socialdemócratas clásicos para alinearse con posiciones más radicales que ocupan partidos que hasta hace bien poco eran o habrían sido marginales.

Corbyn ganó en contra de los criterios de la mayoría de los diputados laboristas, de la vieja guardia del partido y de los votantes que ven lejana la posibilidad de que el laborismo vuelva a ocupar el poder en Gran Bretaña. Los militantes le dieron un apoyo del 61,8 por ciento sin preocuparse de si llegaría a ganar unas elecciones.

Los jóvenes y el ala radical del partido han obtenido una mayoría considerable en la conferencia anual. La militancia se ha doblado desde que Corbyn sucedió por casualidad a Ed Miliband, que anunció su dimisión antes de que terminara el escrutinio de las elecciones generales de mayo del 2015. Ninguno de los líderes de aquellas elecciones del año pasado continúa en su puesto. Incluso el vencedor, David Cameron, ha dejado de ser primer ministro y diputado. Sólo tiene 49 años y se dedicará, supongo, a dar conferencias y a hacer dinero.

La época de los líderes socialdemócratas que, junto con los democristianos, construyeron el Estado de bienestar ha pasado. Era la generación de Jacques Delors, Helmut Schmidt, François Mitterrand, Harold Wilson, Olof Palme y también el laborista israelí Shimon Peres, fallecido en las últimas horas. El SPD alemán está en el Gobierno en coalición con Angela Merkel y el socialismo francés tendrá que superar el pesimismo que anuncian las encuestas para que Hollande mantenga la presidencia. En el 2017 hay elecciones en Francia y Alemania.

En España, Grecia y Portugal la hegemonía de la socialdemocracia ya no domina la izquierda, que se ha fragmentado con el auge de partidos radicales que pretenden enterrar la socialdemocracia. La delicada posición de Pedro Sánchez al frente del PSOE se debe al miedo de que Podemos le pueda atrapar en las urnas. El laborismo liderado por Corbyn se ha sumado al club de la denuncia de las desigualdades, del desprecio a las élites y de aquellos efectos negativos de la globalización.

La insatisfacción social y política se canaliza en partidos radicales de izquierda y en otros de extrema derecha xenófoba rampante, que avanza en votos en todas partes y condiciona ya muchos gobiernos europeos. El idealismo de la izquierda radical está en las antípodas del populismo y la xenofobia que dominan los gobiernos de países como Hungría y Polonia.

Pero los dos extremos están minando el gran éxito de convivencia, progreso y libertad que ha caracterizado el Esta- do de bienestar europeo. El daño más
inquietante es la influencia que desde los extremos se está ejerciendo sobre las dos grandes fuerzas de la centralidad política europea que no sabe reaccionar.

Pubicado en La Vanguardia el 29 de setiembre de 2016

12 comentarios

  12 comments for “Los extremos y la centralidad

  1. Olivia Sola
    30/09/2016 at 17:56

    ¿ Dónde estan los politicos con experiencias vividas en primera persona? Veo a demasiados líderes políticos jóvenes muy pagados de si mismos. ¿ No faltan estos elementos de madurez e intelectualidad en muchos puestos de estadista ?

  2. Ramon
    29/09/2016 at 18:43

    En un pais, donde no hay cultura politica para aceptar los pactos, con unos o con otros, que no sean de tu partido, es muy dificil prosperar.El frentismo interno los divide aun mas, y el que acaba sufriendo es el pais.Creo que el sr.Sanchez, no lo tiene fácil, heredo una buena herencia del gran Zapatero,Solbes y compañía, con la negación de la crisis, y la falta de acciones reparadoras entre 2006-2008, allí perdió confianza el partido, después con el lió interno de federalistas, no federalistas, los abstencionistas,los que están los que están a favor de pactos, en contra de pactos, un partido con barones, con presidentes/as asegurándose su plaza de poder, con tanta corrupción como el PP y con tantas pocas ideas para hacer frente a la revolución científica actual. No se quien se puede alegrar de los destrozos de este partido, ni tampoco porque cae la culpa sobre esta persona, porque la realidad nos indica, que el pais necesita lideres estadistas, para acabar con la incertidumbre de las elecciones.

    • david g
      29/09/2016 at 22:19

      gran análisis!

  3. Rosamaria
    29/09/2016 at 14:43

    L’últim paràgraf en l’ article del Sr. Foix, és el que em crida més l’atenció.

    Perquè creu el Sr. Foix, que estem on estem i com estem ??…potser gracies a ….. «el gran éxito de convivencia, progreso y libertad que ha caracterizado el Esta- do de bienestar europeo.» …alguna cosa d’aquest «gran èxit» deu haber fallat, si estem on estem i com estem…..

    «El daño más inquietante es la influencia que desde los extremos se está ejerciendo sobre las dos grandes fuerzas de la centralidad política europea que no sabe reaccionar «.

    Per alguna cosa deu ser que, els extrems apretin…
    Potser aquesta forces de la centralitat estàn massa ben acomodades i acostumades.

    • francis black
      29/09/2016 at 15:57

      En mi opinión la social democracia y el estado de bien estar caen con el final de las tensiones comunismo capitalismo de la guerra fría. Era el espacio de no agresion. Ahora sin esa tension ya no es necesario y va siendo suprimido por el bando vencedor de la guerra fría. El poder es ya mucho más fuerte que la política. Los politicos son meros empleados. Claro que el comunismo tampoco era una solución.

    • Jose A Garcia
      29/09/2016 at 16:10

      Creo que las causas son más complejas de lo que pensamos. És evidente que la economía neoliberal es un factor pero no el único. Es fácil asociar el efecto a una sola causa, pero esto es un error de predicción basado en el pasado, y no tiene nada que ver con el futuro.

      • francis black
        29/09/2016 at 16:16

        No entiendo última frase. Lo del futuro.

  4. Jose A Garcia
    29/09/2016 at 12:56

    Después de la debacle producida por la crisis económica era de esperar que las emociones desatadas condujeran a este escenario. Un problema de la izquierda radical es que es populista pero no lo sabe. Es otro tipo de populismo distinto al de la derecha, pero promete, como todos los partidos políticos, lo que no sabe si podrá hacer o no. En política los efectos futuros son impredecibles, como en economía. Nos ocultan este hecho.

  5. 29/09/2016 at 12:22

    Sr.Foix: El cambio es lo único constante que nos acompaña durante toda nuestra vida…hay partidos que en su día accedieron al poder con el lema del cambio… pero ahora no se enteran o no se quieren enterar, de que el cambio es una constante….

    • Ramon
      29/09/2016 at 19:51

      el No y No fue un bucle del que no supo salir…..VS ….Cuando tienes dos opciones, lo primero que tienes que hacer es buscar la tercera en la que no pensabas, la que no existía».
      Simon Peres
      Shimon Peres fue un verdadero estadista

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