
En la cabina de control de Luis Enrique se ha superado una turbulencia inesperada, desagradable, incómoda. Perder en el Camp Nou con el Madrid enciende muchas luces rojas. Pero la calma ha vuelto. El tablero ha recuperado todas las luces verdes. Velocidad de crucero. Se anuncia buen tiempo pero hay nubarrones en el horizonte. Final…








