
Es peligroso confundir la capacidad dialéctica con el impulso incontenible a mentir. La propaganda es practicada en todas partes, pero es muy contraproducente si choca con la realidad de los hechos. Boris Johnson ha caído no solo por ser un payaso sino porque sus mentiras acabaron ahogándole políticamente. La desconfianza hacia el gobernante se remonta…








