Un error fatal de Zapatero

El ex presidente Rodríguez Zapatero en la única intervención pública tras conocerse el auto del juez Calama

Es pronto para saber el alcance de lo que se contiene en el auto del juez José Luis Calama que ha abierto una investigación formal por considerar que hay indicios suficientes para investigar al ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero por posibles delitos relacionados con el rescate de la aerolínea Plus Ultra.

El caso ha tenido ya una repercusión política que perjudica al gobierno que encara el final de legislatura sin aliados seguros y con cuestiones judiciales en muchos frentes. El PNV ha dicho hoy que sería irresponsable terminar la legislatura en estas condiciones, sin presupuestos y sin otro proyecto que no sea terminar el mandato de Pedro Sánchez.

Lo que contiene el auto es de una gran gravedad. Una reacción de muchos que trataron a Zapatero es que no se compadece con el que aparece en el auto judicial.

Si los indicios se confirmaran con pruebas estaríamos ante un político que ha actuado frívolamente con delitos que son impropios de un ex presidente del gobierno. Lo que diferencia a sus antecesores en el cargo es que Zapatero no se ha desvinculado de la política.

Ha actuado como un animador en las elecciones apoyando con gracejos y moralinas que le ganaban simpatías en los mítines. Su proximidad al gobierno era evidente por las complicidades electorales con Pedro Sánchez.

Podía haber organizado su vida como ex vicepresidente sin hacer ostentaciones de que influía en el núcleo del poder de Moncloa. Pero su error fue no desengancharse de la política del gobierno. Tantos viajes a Venezuela, a China y a República Dominicana parece que no tenían solo motivaciones mediadoras sino que iban acompañadas de contraprestaciones económicas.

Lo que puedan hacer Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy puede gustar o no. Pero no trabajan con el respaldo o complicidad del gobierno. El próximo día 2 tendrá ocasión de dar explicaciones. De momento, nos movemos en el ámbito de los indicios y en el de la presunción de inocencia.

Pero los detalles que se exponen en el auto del juez Calama no son una invención. El gobierno deber saber que está delante de una crisis que ni la astucia ni la audacia de Sánchez podrán superar sin perder el apoyo de los más próximos. La izquierda del PSOE y los socios nacionalistas tendrán difícil sostenerlo en los próximos doce meses. Me viene a la mente el discurso de la moción de censura de 2018 que pronunció con toda soltura José Luís Ábalos que hoy está en la cárcel en espera de juicio por delitos relacionados con la corrupción.

 

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