
Las diferencias entre el Barça y el Madrid no está solo en los jugadores sino en el juego. Lamine Yamal es la imagen icónica del equipo de Hansi Flick
El largo parón liguero ha mantenido el mejor fútbol del conjunto de Luis de la Fuente, que lleva 42 partidos sin perder. Hay que esperar el parte de siniestralidad al final de estas tres semanas en las que el estilo del Barça ha predominado en los tres duelos hasta ahora.
Raphinha ha regresado de Australia precipitadamente y ha pasado por la enfermería. Queda un último encuentro hoy en Croacia. Es una pausa demasiado larga y los jugadores no son piezas de inteligencia artificial sino hombres de carne y hueso a los que no es prudente someterlos a un tute tan intenso.
Flick puede estar orgulloso de la facilidad en la que Lamine, el mejor de esta pausa, abre la lata en los primeros minutos. El Barça ha sembrado de buen juego la competición. Rodri hizo un gol y Cancelo otro con Portugal. Gordon marcó ante España. Pero lo más relevante es el estilo del Barça de Flick en el fútbol europeo.
El sábado se reanuda la Liga ante el Getafe y es una oportunidad para mantener los seis puntos sobre el Madrid y llegar al Clásico del día 25 con la opción de elevar la renta con el equipo de Florentino, que ha presentado más de 50.000 folios y vídeos a la UEFA para añadirlos al ‘caso Negreira’. Deben constar hasta qué tipo de botas usaron los jugadores del Barça, cuando en realidad la diferencia la marcaban Messi, Iniesta, Xavi, Busquets y el instinto ganador de Rijkaard impuesto en 2003 y continuado hasta hoy.
La realidad es que el Barça es un equipo moderno, joven, ágil, unido y el Madrid tiene grandes figuras que no acaban de entenderse entre ellas. La diferencia no la hacen los árbitros sino el juego.
Publicado en Mundo Deportivo el 6 de octubre de 2026



