
Sonreí con mi quiosquero repasando las portadas blancas desplegadas en su tenderete ayer por la mañana. Tantos años gastando, sufriendo y perdiendo, ya era hora de festejar una ilusión. Cómo gozan los colegas madrileños cuando quedan muchos meses para la siega. El tropiezo de Guardiola en Cornellà fue seguido de una fiesta de premios en…








