
Vimos un gran Clásico con empate de goles, de penalties no señalados, de postes, de Messi y Ronaldo repartiéndose por igual los tantos marcados. El encuentro fue precedido por una gigantesca senyera que cubrió todo el estadio, gritos de independencia y una politización que se ha engrandecido hasta proporciones desorbitadas como el que ha dicho…








